Argentina el país
de los caballos – EL MAPU CAHUELO
Por: Lcda. Susana Mabel Fandembure
El pueblo argentino ha sido esencialmente
ecuestre; años atrás, todo trabajo se realizaba
a caballo, todos eran jinetes: los niños, las
mujeres, los ancianos, los hombres. Todos los
habitantes de la ciudad o del campo tenían su
caballo o su tropilla. Los lecheros vascos
hacían su reparto montados a caballo y con un
tarro de cada lado (1820-30); los médicos
atendían sus enfermos viajando a caballo; los
escribanos se dirigían a lomo de caballo a
concluir sus negocios o poner en posesión de
derechos a los nuevos compradores; las mujeres
jineteaban buenos caballos y no olvidemos los
épicos jinetes de batallas como Tucumán; Salta;
Maipú o Chacabuco.
Descripciones:
Fuente: Guillermo A. Terrera.
Por: Lcda. Susana M. Fandembure
Colorada/o:
Cuando es de ese color, bien
definido y sin reflejos
Ruano:
Clinas rubias o blancas en
cualquier pelo
Tubiano: Tobiano:
es el caballo que presenta, sobre un fondo
blanco, grandes manchas de color que pueden ser
de cualquier pelo.
Lobuno:
Gris ceniza, más claro en el
hocico y las verijas.
Gateo tiznao:
Gateado: viene a ser un amarillo
oscuro.
Tiznado:
puede darse en cualquier color porque son pelos
negros que dan en el cuerpo del animal
tonalidades de tizne, de un negro
intenso, generalmente en el
hocico, la cabeza, patas, etc.
Blanco orejas rosadas:
De color blanco sin mezclas ni
tintes y orejas rosadas.
Oscuro:
Pelo de tono negro, sin ser negro total.
Tordillo:
color formado por la mezcla de
pelos negros y blancos y presenta un
tinte bien definido de color
negro sobre el blanco.
Zaino overo:
zaino:
color habano claro que presenta
muy variados matices.
overo: mezcla
de pelos negros, blancos y color habano, con
patas, barriga y cabeza color blanco.
Barroso overo:
Mezcla de pelos negros, blancos y
color barro.
Picaso pampa:
Picaso: pelo oscuro que tiene un
brillo especial distinto de los
oscuros propiamente dichos.
Pampa: Tiene la cara blanca por
delante de los ojos y hasta el
hocico, y las patas hasta las
rodillas o el garrón también blancos. El resto
del cuerpo de cualquier pelo
Pangaré mano blanca:
Pangaré: es el caballo de
cualquier pelo con las verijas, el hocico y las
entrepiernas de un color más claro que el resto
del cuerpo. Mano blanca. Patas delanteras
blancas
Bayo blanco estrellero:
Bayo blanco: pelo de tinte blanco
amarillento.
Estrella:
Mancha de pelo blanco en la frente.
Rosillo anca nevada:
Rosillo: pelo mezclado de negro,
blanco y castaño.
Según cuál de estos pelos
predomine más, el animal será entonces, rosillo
blanco o rosillo colorado.
Alazán mala cara:
Alazán:
Color canela o habano claro
Mala
cara: tiene una mancha blanca, de tres dedos de
ancho, que se extiende desde la frente hasta
cerca del hocico
Doradillo:
es el colorado claro.
Tostao:
Tostado: color equivalente al
grano de café tostado, semejante al color habano
oscuro.
Poesías y textos literarios sobre nuestro
caballo
Por: Lcda. Susana
Mabel Fandembure
“
El caballo criollo y los gauchos de recia
mirada,
firmes y corajudos, viven en lo más hondo
del alma argentina, allí donde sangre y
espíritu se funden, para enastar el
sentimiento y la pura pasión de patria y
libertad.
Guillermo Terrera
*Caballito criollo del galope
corto
Del aliento largo y el
instinto fiel,
Caballito criollo que fue
como un asta
Para la bandera que anduvo
sobre él.
Belisario Roldán
A la afligida cautiva
Mi caballo le ofrecí.
Era un pingo que adquirí
Y donde quiera que estaba
En cuanto yo lo silbaba,
Venía a refregarse en mí.
Yo me lo senté al del pampa,
Que era un oscuro tapao,
Cuando me hallo bien montao
De mis casillas me salgo,
Era un pingo como galgo
que sabía correr boliao.
José Hernández en la voz de Martín Fierro

Un gaucho criador de caballos
argentinos y poeta gaucho, describe así los
pelos de los caballos criollos:
Cómo se andar de resero
Tengo tropilla entablada,
La madrina es colorada
Y tiene un potrillo ruano.
Bien manchado tengo un tubiano
Que ahora poco lo he enfrenado
Y que anteayer lo he probao
Galopiando y llego entero
vainte leguas compañero
hasta el pueblo de Bragao.
Además en la tropilla
Tengo un lobuno bragao
Un lindo gateo tiznao
Ligero en la atropellada
Un blanco orejas rosadas,
Un oscuro escarciador.
Un tordillo de mi flor,
pa´correr en el rodeo
y un redomón zaino overo,
pescuecero y sentador.
Un lindo barroso overo,
Un bagual picaso pampa,
Un pangaré mano blanca,
Vivaracho y coscojero,
Un bayo blanco estrellero,
Un rosillo anca nevada,
Un alazán mala-cara,
Un colorao retacón
Y un doradillo ariscón
Muy bellaco en las mañanas.
Y pa´terminar, señores,
El crédito es un tostao,
Pingo muy aponderao
Marca de las dos argollas,
Ha corrido varias pollas
Y hasta aúra no le han ganao;
En los boliches que ha andao
Dejó mentas de ligero
Y aquí pa´su mandao
El gaucho Carmen Lucero.
Darío H. Anasagasti
Gato y Mancha – Pingos Criollos -
Por. Lcda. Susana Mabel
Fandembure
¿Sabías que dos Caballos Criollos
que se llamaron Gato y Mancha viajaron con Aime
Tschiffely,
desde Buenos Aires a Nueva York?. ¿Te imaginas
ir a caballo desde aquí hasta Nueva York?
Mancha y Gato volvieron a sus
añoradas pampas, años después de culminada la
travesía. Mancha murió en 1947 y Gato en 1944.
Fueron cuidados hasta su muerte por el paisano
Juan Dindart, en la Estancia El Cardal. Hoy se
encuentran embalsamados, en exposición en el
Museo de Luján, Dr. Emilio Udaondo.
Aime Tschiffely, siguió
viajando, por la Patagonia, por España y por
Inglaterra, pero siempre volvió a la Argentina.
Falleció en 1954, su último viaje lo realizó 44
años más tarde, cuando sus cenizas abandonaron
el cementerio de Recoleta y fueron sepultadas en
el campo que su amigo
el Dr. Emili
Solanet tenía en
Ayacucho. Solanet fue el dueño de Gato y
Mancha.
Y por ello el Honorable Senado de la Nación
Argentina y la Cámara de Diputados, designa el
día 20 de septiembre de cada año como el
"Día Nacional del
Caballo".
REFRANES:
Por. Lcda. Susana Mabel
Fandembure Fuente: Guillermo Terrera
Agarrate Catalina que vamos a
galopiar:.
Agarrate fuerte que la cosa va en serio.
A todo galope:
equivale a rápidamente.
Aflojarle las riendas:
cuando se tiene a alguien muy esclavizado, es
bueno darle
un poco de libertad.
Aí nomás montó el picaso:
significa enojo de una persona; también se dice:
voy a montar el picaso,
para hacer ver que se está por enojar.
A caballo regalado, no se le
miran los dientes:
la edad del caballo se aprecia por
los dientes; por eso se dice que
si un caballo es de regalo, no se miran los
defectos.
Caballo de comisario:
es sinónimo de protegido, que nadie le puede
hacer nada; en las carreras siempre llegará
primero.
En la cancha se ven los pingos:
en la realidad es donde se conoce lo que sirve y
lo que no sirve.
El último pal´estribo:
costumbre muy campesina: arrimarle al hombre que
se va, un mate, para que se lo tome de a
caballo.
Echar la madrina por delante:
significa iniciar una marcha, llevando la yegua
madrina en la punta, a la que seguían los demás
animales de la tropilla.
Estar con el pie en el estribo:
encontrarse pronto para iniciar alguna cosa o
estar por salir.
Le dieron duro y parejo:
correr con todo sin claudicaciones.
Largar parado:
largar la carrera sin partidas.
Largar el rollo:
dijo todo lo que sabía.
No hay quien le pise el poncho:
equivale a un hombre vivo que no se deja ganar.
No hay que dejarlo con la rienda
floja:
significa no confiar en una persona y dejarlo
sin ningún control.
Perder los estribos:
Enojarse y perder el control de los actos.
Petizo de los mandados:
se aplica a esos hombres grandes que viven en
los cascos de estancias o en los puestos, que
sólo sirven para ir de un lado al otro con
pequeños encargues, buscar proveedurías o traer
las cartas de la estafeta.
Ser muy de a caballo:
se aplica para los hombres gauchos y del campo.
Es admirativo.
Ser pura parada, como caballo
e´milico:
frase de intención para significar que era pura
pinta, como los caballos de la policía que no
servían para nada.
Se lo dijo con pelos y señales:
decir una cosa con todos los detalles
imaginables; frase cuyo origen proviene de
aquella época pasada, en que para localizar un
potrillo, había que tener todos los datos
necesarios, pelo, manchas y señales visibles.
¡Se vino de a pie el paisano!:
cuando se llega a una casa o a un boliche
montando un soberano pingo, los paisanos
exclaman esta frase.
Se me bolió el potrillo:
Los animales chúcaros, al ir bellaqueándose , se
suelen echar con fuerza para atrás; si el jinete
no es diestro, corre riesgo de ser aplastado por
el bagual, pero siendo buen criollo hará como
dice Martín Fierro: “Aunque el potro se boliase,
no había gaucho que no parase, con el cabestro
en la mano.
Tener a rienda corta:
para evitar inconvenientes, tener a las personas
bien controladas.
Yo no rispeto señores, estao, ni
pelo, ni marca:
frase muy común en las carreras de campo, donde
un paisano alardea con su flete y pregona en
machazo desafío que a él no le asusta ningún
parejero mentao. Se usa asimismo para indicar
que no piensa respetar a otra persona y que le
dirá o le hará lo que se le venga en gana.
Ya caerá en la volteada:
se emplea para designar a una persona que ha
tomado muchas ínfulas, pese a que su situación
es inestable. En la campaña se usa también para
un yeguarizo chúcaro que pronto lo voltearán
para marcarlo o ponerle los cueros.