PAYADORES - LA PAYADA

 

LA PAYADA

Payada se llama a la poesía que el payador canta como recitando (ver ejemplos: en recitado del Martín Fierro  con archivos AVI, aquí) acompañándose con una guitarra que se caracteriza por ser improvisada entre dos o más payadores sobre un tema. Por lo general los temas que se tratan versan sobre el origen de la vida, el amor, el hogar o la muerte.

LOS PAYADORES

¿Qué es un payador?... ¿Qué se piensa de ellos entre nosotros, o mejor aún en el Río de la Plata?...Veamos que nos explico el profesor Miguel Angel Caiafa, propulsor de esta historia de Boedo, fuente inagotable de informaciones y autor de “décimas” que incluimos en el ensayo.

“El payador es un poeta repentista que canta en forma individual, sobre temas propuestos por el auditorio, o en contrapunto con otro, pudiéndose referir ambos al mismo asunto- solicitado previamente- y, también, formulándose en forma reciproca, preguntas que deben ser contestadas en verso.

En el complejo arte del payador hay una estricta metodología del quehacer oral en la que se fusionan: mensaje, canto y música. Otros dos elementos la completan y caracterizan: el metro de los versos y la rima empleada.

Para estructurar su mensaje el payador debe tener condiciones intelectuales innatas: básicamente inspiración poética y agilidad mental. A ellas tiene que sumarle sus actitudes de cantor, para volcar oralmente los frutos de su improvisación, y ejecutar adecuadamente su guitarra, que le sirve de acompañamiento, tanto en la parte musical, como de apoyo en la medida de sus versos. En cuanto al metro, los payadores prefirieron el octosílabo, desde los precursores hasta los actuales sostenedores del canto improvisado.

“El canto del payador estuvo siempre identificado con su entorno, tanto para referirse a un episodio épico, como a una efusión lírica. Además, recibió el mandato de Hernández quien en su “Martín Fierro”, estableció el norte del mensaje, al pedir: “...pero yo canto opinando que es mi modo de cantar”.

Los mas conspicuos payadores eran de origen humilde y los temas se relacionaban con los problemas de los obreros o de aquellos que pasaba necesidades.

Uno de los mas conocidos payadores que vivieron en Boedo fue Julián Martín Castro, nacido en Merlo en 1882 y fallecido en 1971. Por el año 1925, Castro canto en la “Glorieta de Aulita”, en Carlos Calvo y cuyo dueño, un tal Angelito, era amigo de Pedro Bidegain, que acudía a escuchar al payador. En algún momento Castro canto en el barrio con la compañía del payador argentino Luis Acosta García y con el uruguayo Juan Pedro López. Entre otro temas, se le escuchaba cantar aquello de.

“Hombre que te degeneras
al pie de los mostradores,
y gastándote en licores
el fruto de tu sudor...”

Pero lo curioso del caso, es que los parroquianos, después de aplaudir estos versos, pedían “Otra vuelta de tinto...”

Otro payador de renombre fue Enrique Alberto, “Pincha-Pincha” “improvisaba en serio y en cocoliche- decía Silvestre Otazú- y por su gracia hizo reír a todo Boedo. Se cuenta, por ejemplo, que un día iba a la casa de un amigo y tomo un tranvía en Constitución. Estuvo improvisando en el vehículo hasta llegar al barrio, con una sola rima. Los temas eran los que iban presentando desde mas allá de las ventanillas del tranvía.

El mas conocido de los payadores de Boedo fue Don Federico Curlando durante las primeras décadas del siglo. Actuaba en la “Glorieta de don Luis”, en Boedo, entre Independencia y Estados Unidos, donde se había instalado un pequeño tablado para que se lucieran payadores y cantores de tango. Este cantor popular payó en un local llamado “Café Río de Oro”, en Carlos Calvo y Boedo, por el año 1914. Se lo recordaba todavía en 1951 por que en las revistas especializadas se seguían reproduciendo sus composiciones, recogidas en tres libros que gozaron del favor del público: “Chispas azules”, “Flores silvestres” y “Cadencias salvajes”. Este payador vivió en San Juan 2718 y falleció en 1922.

Sin ser precisamente vecino de Boedo ya que nació en Quintino Bocayuva 539, el famoso payador José Betinoti actuó en muchos lugares del barrio, tan propicio a sus payadas, que le dieron imperecedera trascendencia.

Don Generoso Dámato fue otro buen payador, y se lo podía escuchar en la “Glotrietade Don Luis”, así como en el “Almacén de Brenta” junto con el correntino Igarzabal y el moreno Luis García Morel, considerado invencible en aquella época.

El escritor Alvaro Yunque, en un articulo periodístico, aportó una lista de los payadores de aquel tiempo, de los cuales, la mayoría actuó en Boedo: Gabino Ezeiza, Pablo Vazquez, juan navas, José Betinoti, Luis Acosta Garcia, federico Curlando, Generoso Dámato, José Agustín Dillón, Antonio Caggiano, Donato Sierra Gorosito, Cayetano Daglio (“Pachequito”), Ambrosio del Río, Martín Castro, Juan Fulginitti, Francisco Bianco, Manuel Cientoforte, Silverio Manco, Félix Hidalgo y Andrés Cepeda. .
 

LOS PAYADORES ARGENTINOS Y BALEARES

El payador ha sido un personaje característico de las poblaciones rurales argentinas y del cual quedan aún algunos herederos. Además de hallarse figuras parecidas en otros países americanos, descubrimos un simil en las Islas Baleares: el glosador.

Primero, veamos la definición que da el Diccionario Enciclopédico Códex de la voz payador: "Coplero que canta acompañándose con la guitarra, generalmente en diálogos improvisados".  El payador aparece en la literatura gauchesca, por ejemplo, en el Martín Fierro de José Hernández, poema compuesto parcialmente en la ciudad de Rosario, donde su autor supo residir varios años. Quizá, al menos en el ámbito literario, el payador más famoso sea Santos Vega. Leopoldo Lugones (uno de los más destacados escritores argentinos) dedicó por su parte un libro al payador.

La payada es el canto del payador. La payada de contrapunto es el certamen poético y musical donde intervienen dos payadores, desafiándose en una especie de duelo verbal e ingenioso.

El verbo payar (cantar payadas) y paya (versificación improvisada de los payadores) integran la misma familia de palabras, que tendría su origen en la voz quechua paclla: campesino. Cabe informar que existe el término pallador: coplero y cantor errante en América meridional. La forma payador (sonando la y como una sh en inglés) es típica del castellano rioplatense o pampeano.

Ahora veamos lo que expresa la Enciclopedia Catalana Básica Interactiva respecto de la voz glosador:

"Poeta  popular de Mallorca y de Menorca. Los glosadores, hombres o mujeres, en general analfabetos, componen glosas -cantares, coplas-, algunas veces impresas como literatura de caña y cordel. Estas creaciones son repetidas por el pueblo, que las tradicionaliza o que en ocasiones recuerda al autor, no siempre auténtico. Son típicos los combates de glosadores, las glosadas, donde los mismos improvisan cantando o recitando uno después del otro, deshaciendo los argumentos contrarios y devolviéndose mutuamente las indirectas. Hay muchos glosadores mallorquines conocidos desde el siglo XVIII. Entre los más populares cabe citar a Sebastià Gelabert, Pau Noguera i Ripoll, Andreu Coll i Bernat, Sebastià Marques i Ortegas, y Pere Antoni Jusama i Barceló."

La presencia de mujeres entre los glosadores baleares le daría una nota distintiva frente a los payadores argentinos.

Para tener una idea más precisa de nuestros payadores, veamos lo que dice al respecto el Diccionario Biográfico, Histórico y Geográfico Argentino El Ateneo (Buenos Aires, 1997):

"Tipo popular del cantor que improvisa acompañándose de la guitarra. Originariamente gaucho, tuvo luego notables representantes en ambientes urbanos. No se confunde con los tipos afines del simple guitarrero, del cantor que entona versos ajenos, del improvisador que no canta ni sostiene duelos poéticos, ni menos con el compositor de encargo. Se caracteriza por rasgos como los siguientes: vida errante; culto de la amistad, respecto al valor; actitud caballeresca y desdén por el trabajo; condiciones de sociabilidad e intelectuales (ingenio, memoria, inspiración); condiciones artísticas (don del canto, ejecución de la guitarra, dominio de la versificación tradicional). La payada consiste en una suerte de duelo poético y se sostiene a base de versos octosílabos combinados en cuartetas y décimas, con acompañamiento de guitarra. La combinación elegida por el iniciador debe ser mantenida por el contrincante. Suscita respeto, admiración, amor y es agente de sociabilidad al provocar las reuniones, bailes y cantos, especialmente las payadas. El más famoso fue Santos Vega, de discutida realidad histórica. Según el mito popular y legendario, fue vencido por el diablo en una payada de contrapunto. Del folclore pasó a la literatura inspirando numerosas obras, en prosa y en verso (la más famosa es el poema de Rafael Obligado), que terminaron por idealizar su figura. Algunos de los temas tradicionales de las payadas se remontan a la Edad Media española."

Javier Etcheverry.

Fuente: http://www.abarcusrosario.com.ar

 

LA POESÍA GAUCHESCA Y LAS PAYADAS

Sin embargo - y seguramente por su misma carencia cultural - la literatura gauchesca no es obra de gauchos. Como regla general, la literatura gauchesca más representativa - en cuanto recoge y presenta no solamente el lenguaje de los gauchos, sino sus condiciones vitales y sus peripecias supuestamente típicas - ha sido obra de hombres cultos o en todo caso semicultos, que habiendo participado de diversas formas en la vivencia del medio gauchesco, y también habiendo desarrollado una especial valoración de lo que representaba ese medio en diversos aspectos éticos o estéticos, recurrieron a las formas literarias y a los instrumentos artísticos para su presentación.

Si bien es cierto que expresiones versificadas surgieron espontáneamente en el ambiente rural de los gauchos — especialmente ligadas al canto con la guitarra — ellas no llegaron a conformar una cultura folklórica tradicional; sino que lo que constituye el fondo cultural integrado por la poesía gauchesca es esencialmente el resultado de una obra deliberadamente producida por autores de origen urbano, que a menudo compartieron el deseo de describir el medio físico y social del gaucho con el interés de valerse de ello como instrumento de propagación de opiniones, frecuentemente por motivaciones políticas; anticipando una práctica que todavía perdura, aunque en aquel entonces no tenía el carácter adicional de su lucratividad.

Pero sin duda, además del obvio contenido referido al ambiente gauchesco, lo que caracteriza a la poesía gauchesca es el empleo de un lenguaje, que destaca la diferenciación respecto del español puro, en base al empleo de expresiones y también de inflexiones propias del habla del gaucho. A pesar de que — sin existir una documentación fiel de la expresividad oral de los gauchos — esas modalidades hayan sido generalmente admitidas como las utilizadas por ellos, sin que posiblemente hubieran sido conocidas de antemano por muchos de quienes las leían o escuchaban. Es muy posible, además, que en cierto grado la expresividad oral real de los gauchos haya sido de alguna manera acentuada o atenuada por los autores, con fines de agregar notas pintorescas a sus personajes como de hacerlas más accesibles al público; cuando no para ajustarse a los requisitos de las propias formas versificadas empleadas.

Las formas versificadas de expresión de la lírica gauchesca están claramente influídas por su vinculación originaria al canto de un solista que se acompaña con la guitarra; y a los contenidos de su temática.

La métrica es fundamentalmente el octosílabo tradicional del romancero hispano; que se presta para los ritmos musicales de la guitarra y para imprimir a la expresión un intenso dinamismo y agilidad.

La estrofa también guarda estrecha relación con el carácter de brevedad y a menudo la búsqueda de un efecto de sorpresa, por lo cual la más corriente — sobre todo para las obras de extensión — ha sido la cuarteta.

Dentro de la clasificación general de la lírica gauchesca se encuentran :

Las payadas, consistentes en una confrontación de habilidades de improvisación entre dos cantores, a partir de un juego de alardes iniciales y de ulteriores preguntas y respuestas, para lo cual se turnan, procurándose una final decisión de cuál ha sido el triunfador. El ejemplo más accesible está contenido en “La vuelta de Martín Fierro” en que este personaje se enfrenta con el hermano de “el negro” al que había dado muerte en un baile. También existen publicadas algunas payadas, sobre todo de los últimos payadores argentinos de la época gauchesca, como Gabino Ezeiza y Juan de Nava. De este último, se dice que conoció en Montevideo a Carlos Gardel cuando todavía era un adolescente, y fue su maestro de guitarra.

Fuente: http://www.liceodigital.com

LA LEYENDA DE SANTOS VEGA

En lejanos tiempos vivía Santos Vega, payador extraordinario que llenaba la inmensa soledad pampeana con el eco de su canto y el rasgueo de su guitarra. Cierto día en que entonaba sus mejores canciones a la inmensa sombra de un ombú ante paisanos de los más lejanos pagos, llegó al galope de un hermoso caballo, un forastero que ante la sorpresa general desafió al cantor.
Santos Vega aceptó y su voz melodiosa ascendió en los aires como una enredadera cuajada de flores, todos escuchaban al poeta de la pampa, y creyeron segura su victoria. Sin embargo el desconocido no se desconcertó, y cuando llegó el turno, apretando contra su corazón la guitarra, comenzó a cantar y su voz tuvo arpegios nunca oídos, cálida y dulce, tenía una melodía que parecía diabólica. El forastero venció a Santos Vega, por cuya faz y la de sus amigos cruzó una sombra dolorosa.
El payador Juan Sin Ropa, no era otra cosa que la encarnación de Lucifer, pues solo el diablo, y únicamente él, podía vencerlo.
Nunca más se lo vió a Santos Vega, ni se escuchó su voz; aunque se afirma que en las noches serenas, emponchado y triste, al paso cansado de su caballo, con su guitarra abrazada a la espalda, cruza como una sombra la pampa callada.
Con razón ha sido considerada la legendaria figura de Santos Vega como la personificación del gaucho argentino. Tanto apasionó su estudio que está a punto de confirmarse su existencia real. Se exhumaron archivos, se conversó largamente con ancianos de viejos pagos que parece le conocieron en el Tuyú (Provincia de Buenos Aires), y hasta una tumba guarda, según investigadores, sus despojos mortales.

ROBERTO AYRALA

Roberto Ayrala Nació en San Pedro. De joven fue vocalista en orquestas típicas y cantor de temas nativos, y un aficionado a la payada.

Mas de medio siglo de trayectoria, 4 discos editados y recordados contrapuntos con el Negro Juan José García y con el célebre oriental José Curbelo

En los encuentros de payadores, donde era una presencia esperada, la gente le expresaba su admiración con aplausos muy deferentes y con pedidos de autógrafos. En este tiempo que le tocó vivir, con el arte payadoril en jaque por el olvido, el Abuelo Ayrala era un símbolo. Un lucido y tenaz sucesor de Betinoti , Ezeiza , y otras leyendas victoriosas sobre obstáculos, censuras e indiferencia.

Según sus compañeros, que lo apodaron “el abuelo”, Roberto Ayrala era la delicadeza misma desgranando valsecitos, rancheras y milongas, y una voz serena pero segura en el contrapunto.

En la ciudad de San Pedro, se le rindió homenaje en vida nombrándose a una calle de esta ciudad “Payador Sampedrino ”

Con la noticia de su suicidio, la familia del Folclore Argentino, quedo inmersa en una profunda tristeza. Roberto Ayrala murió a los 75 años el jueves 3 de abril de 1997 en la casa de su San Pedro natal, donde había quedado solo desde su reciente viudez.

LA CIFRA, EL ESTILO Y LA MILONGA EN LOS PAYADORES DEL RIÓ DE LA PLATA
por José Curbelo Payador Uruguayo

En la Argentina y en el Uruguay, en comparación con otros países de América Latina, no ha sido muy variado el arco musical con que se ha cantado décimas escritas o improvisadas.

En el Payador, como se denomina al improvisador en el Río de la Plata, se destacan básicamente el estilo, la cifra y la milonga, los que son ejecutados en guitarra, generalmente, por el propio cantor.

LA CIFRA

Durante el siglo XIX y aún a principios del XX, la cifra fue el "caballito de batalla" de los troveros criollos para cantar décimas épicas o improvisar.

Dice Lauro Ayestaran, uno de los más prestigiosos investigadores uruguayos en el folklore, que la cifra es la condición melódica eminentemente silábica, y un detalle curioso es que en varios momentos los versos internos de la estrofa no se cantan, simplemente se recitan, constituyendo una curiosa alternancia de voz e instrumento.

Por otra parte, en mis comienzos, recuerdo que mis colegas mayores comentaban que este género musical muy elemental le habría facilitado la ejecución de la guitarra a los gauchos (campesinos) de manos endurecidas por las tareas rurales y además cantado Ad Libitum.

Señala el citado Ayestaran que, a fines de 1800, cambió radicalmente el sentido en los textos de la cifra, ya que de lo épico pasó a lo satírico y así continuó hasta nuestros días. Sin embargo en muchas ocasiones, cuando los payadores van a improvisar por cifra, en el primer verso enuncian "En la cifra montonera...", aludiendo a las huestes campesinas que, luchando por la independencia, atacaban en montón ignorando las clásicas formaciones de los ejércitos profesionales.

Cabe señalar que el rasgueo de esta pieza denota un parentesco visible con la seguidilla andaluza y, en las grabaciones antiguas, se percibe incluso en la entonación de la voz, lo que confirma esta influencia.

EL ESTILO

Del estilo, dice Ayesteran, es la forma lírica más socializada en el ambiente rural rioplatense, recibiendo esporádicamente el nombre de "triste" o, simplemente, "décima".

La estructura rítmica se basa en pies ternarios y binarios, se inicia con un preludio instrumental que llaman punteo y se divide en tres secciones: estilo, cielito y fmal de estilo, con las que se cantan temas melódicos y se improvisan evocaciones, nostálgicas.

El estilo, por otra parte, es el único género utilizado por nosotros que tendría raíces aborígenes, descendiendo del yaraví incaico. Como anécdota ilustrativa debo agregar que encontrándome en Lima, capital del Perú, en la casa de Julio Humala Lema, destacado folkloristade aquella región, le comenté esta posibilidad y le canté una décima, respondiéndome en un ambiguo -Puede ser- Pero luego improvisé una sextilla que nosotros llamamos "estilo gateado" y ahí afirmó entusiasmado: Eso es lisa y llanamente un yaraví.

LA MILONGA

La milonga es, de las tres, la que predominó a lo largo del siglo XX.

En un reportaje realizado al payador y escritor argentino Nemesio Trejo, por parte del periodista Jaime Olombrada, y que fuera publicado en el periódico "La Opinión" de Avellaneda (Pcia de Buenos Aires, Argentina) el15 de abril de 1916, cuenta Trejo que: "En 1884 era mi primera topada con Gabino Ezeiza, el más célebre de los bardos argentinos, y esa payada sirvió para hacer escuela. Por aquella época se cantaba por cifra, pero Gabino introdujo la milonga en esa oportunidad en el tono Do Mayor" y agregaba: "es pueblera (del ambiente ciudadano) ya que es hija del Candombe africano, y golpeando con los índices en el borde de la mesa empezó a tararear" tunga...tatunga...tunga..." para demostrar, fonéticamente, la vinculación de este ritmo con el Candombe."

Según Vicente Rossi, en su libro "Cosa de Negros", el vocablo adoptado, proviene de Angolas, residentes en el Brasil, significando reunión excedida en barullo y alegría (mulonga). A la vez que Wilkes y Guerrero se inclinan por la voz resultante de Melos (melodía) y longa (larga), deduciendo esto de los extensos relatos o largos contrapuntos enmarcados por este género musical.

Los Payadores comenzaron por los tonos mayores, como lo citaba Trejo, pero luego adoptaron definitivamente los tonos menores y cada uno, intentó ponerle un sello personal, aún tocando a dúo en los enfrentamientos líricos. Hoyes común, entre nosotros, citar y reconocer la milonga de Martínez, de Torres o de Molina, es decir, los más populares.

Había una sutil diferencia entre la milonga argentina y la uruguaya, esta última más candombeada, quizá, por la mayor presencia de negros en el Uruguay. Los colegas que recuerdo haber oído en mi juventud, diferenciaban claramente, las milongas de una y otra orilla del Plata.

En una oportunidad le pregunté a Cayetano Daglio "Pachequito", Payador argentino fallecido en la década del '80, que me resultaba extraño que él tocara la milonga uruguaya, respondiéndome que era la de su padre que era oriental.

Las nuevas generaciones de repentistas han unifonnado la milonga y no se distingue, prácticamente, la argentina de la uruguaya. El evidente predominio de este género musical entre los improvisadores y cantores decimistas se debe, entre otras causas, a que la milonga pennite ejecutar a dúo las guitarras en las payadas, cosa que no sucede, por lo menos habitualmente, con la cifra y los estilos.

En suma, dentro de lo exiguo en la cantidad de ritmos, surgen sin embargo tres importantes vertientes culturales: la precolombina en el estilo, la española en la cifra y la africana en la milonga.

Fuente: La Agenda de los Payadores -Marta Suint y Jose´Curbelo - Gracias Marta y José por permitirnos publicar este material

¿ QUE SIGNIFICA LA PALABRA PAYADOR ?


Para Lugones, deriva del Latín precari, quesignifica,rogar

Para Ricardo Rojas, viene de , payo, nombre del primitivo habitante de Castilla.Por lo tanto Payar vendría de pago o Patria, y paguedor sería el cantor de la Patria.

Los Quichuas llamaron palla, a los grupos de aborígenes que se sentaban a cantar en las plazas.
 

¿ EL PAYADOR NACE O SE HACE ?


Payador se nace, pero además del talento y del ingenio natural, para ser un buen Payador se debe ser - por sobre todo - un enamorado de la cultura. Tenemos el mas claro ejemplo en la historia de Santos Vega quien fuera vencido por un Payador que contaba con más ilustración que él.
 

¿ DONDE NACIÓ EL PAYADOR, EN EL CAMPO O EN LA CIUDAD ?


El Payador nació en el campo. El gaucho era analfabeto y necesitaba expresar su realidad en un canto, ya que no podía escribirlo ni aprenderlo de los libros. Entonces lo improvisó. Luego de esta primera etapa, recién aparece el Payador en la ciudad.
 

¿ QUE OTROS NOMBRES RECIBEN LOS CANTORES REPENTISTAS EN EL MUNDO ?


Según su país de origen, reciben el nombre de : Cantores, Troveros, Metristas, Copleros, Rimadores. En Alemania, es el Mennessanger. En España, es el Juglar. En Provenza, a la paya, se la llamó tensión. En Finlandia, se le llama Paralelismo. En Cuba y Puerto Rico, controversia y en Méjico, topada.
 

¿ QUE DIFERENCIA EXISTE ENTRE UNA PAYADA Y UNA IMPROVISACIÓN?


La improvisación se hace en forma individual. La Payada es siempre entre dos o más Payadores, sobre un determinado tema o contrapunto. 

¿ A VARIADO LA FUNCIÓN DEL PAYADOR DE AYER, CON RESPECTO AL DE HOY ?


Sustancialmente no, aunque los tiempos han cambiado. En el inicio de su historia, el Payador fue el primer periodista oral, que llegaba a informar donde no lo hacían ni la radio, ni los diarios, ni la televisión, como es en la actualidad. Por lo tanto al Payador le queda como misión sintetizar el aluvión de noticias y traducirlas en el idioma del pueblo. 
 

¿ EN QUE RITMO CANTABAN Y CANTAN LOS PAYADORES ?


El primitivo ritmo que cantaron los Payadores Rioplatenses fue el cielito. Lo siguieron la cifra y la habanera, la vidalita y el estilo. Gabino Ezeiza es quien introduce el ritmo de milonga en la Payada, hasta entonces, ningún Payador cantaba pro milonga. Actualmente sigue siendo la milonga la preferida, aunque también cantan por vals y otros ritmos diferentes.
 

¿ CUAL ES EL ORIGEN DE LA DÉCIMA ?


La  décima nació en España hace cuatrocientos años y su inventor fue Vicente Espinel.  Consta de diez versos octosilábicos, rimados bajo el siguiente esquema: ABBAACCDDC.
 

¿ QUIEN FUE VICENTE ESPINEL ?


Vicente Espinel fue un poeta nacido en Ronda, contemporáneo de Lope de Vega y  Miguel Cervantes. Estudió gramática en la Universidad de Salamanca, participó en varias expediciones militares, hasta que fue tomado prisionero y conducido a Argel como esclavo. Como músico, se le debe el haberle colocado una cuerda más a la guitarra. Entrado en años se ordenó Sacerdote y más tarde murió en Madrid.
 

¿ A VARIADO LA FUNCIÓN DEL PAYADOR DE AYER, CON RESPECTO AL DE HOY ?


Sustancialmente no, aunque los tiempos han cambiado. En el inicio de su historia, el Payador fue el primer periodista oral, que llegaba a informar donde no lo hacían ni la radio, ni los diarios, ni la televisión, como es en la actualidad. Por lo tanto al Payador le queda como misión sintetizar el aluvión de noticias y traducirlas en el idioma del pueblo. 
 

¿ DONDE SE ESCRIBIÓ EL MARTÍN FIERRO ?


José Hernández comenzó a escribir el Martín Fierro en 1869 en Santa Ana do Livramento, lo continuó en Montevideo, cuando era periodista en el diario " La Patria" y lo culminó en Buenos Aires, en el año 1872. La primera edición se realizó en la imprenta  "La Pampa", que estaba situada en la calle Victoria. El Martín Fierro es una obra integradora, puesto que fue escrito en tres países, Brasil, Uruguay y La Argentina. José Hernández  nació el 10 de Noviembre de 1834 y falleció el 21 de Octubre de 1886. Murió ignorado  por los literatos de su tiempo. Su obra, salió a la luz recién en 1919, cuando Leopoldo Lugones la declara la Obra Épica Nacional.
 

¿ PORQUÉ JOSE HERNÁNDEZ FUE TAN PERSEGUIDO?


José Hernández vivió el Martín Fierro antes de escribirlo, cuando ya había abrazado su verdadero ideal: la defensa de los Derechos Humanos.
Combatió a favor del Federalismo. En 1869, escribió artículos dirigidos a Sarmiento, pidiendo el cese de la guerra contra Paraguay y la disolución de la ley de fronteras.

También publicó la biografía de Chacho Peñalosa, en 1863, Sarmiento dictó prisión contra Hernández y puso precio a su cabeza, por lo que éste, debió refugiarse en Montevideo.
 

¿ CUAL FUE EL PRIMER ANTECEDENTE MUNDIAL DE LA APARICIÓN DE LA MUJER EN EL CONTRAPUNTO ?


El primer antecedente, fue el que inspiró a Lope de Vega en su obra "La Pícara Justina". Según relata : el rey Amonazán compró a un mercader babilonio una doncella, por la cual se le pedía un alto precio. Para probar su valor, el rey la sometió a un contrapunto de preguntas y respuestas con los juglares del palacio, del que salió airosa.
 

CIERTOS HISTORIADORES REGISTRAN NOMBRES DE ALGUNAS PAYADORAS, ¿ PORQUÉ DE ELLAS NO HA QUEDADO REGISTRADA NI UNA SIMPLE CUARTETA Y HAY EN CAMBIO DE SUS COLEGAS CONTEMPORÁNEOS UNA AMPLIA BIBLIOGRAFÍA ?


Dice textualmente el Payador Di Santo en su magnífica obra "El canto del Payador en el Circo Criollo", capítulo VI, Pág.. 99, al referirse a las Payadoras de principios de siglo : "...se nos ocurre, pertenecerían a los centros gauchos, donde se presentaba y se les reconocían "títulos payadoriles", costumbre frecuente en la época, sobre todo en este tiempo de "sociedades criollas" donde era obligatorio la figura de una payadora, ya fuera de verdad o prefabricada"
 

¿ QUIENES FUERON LOS PAYADORES MÁS CONOCIDOS A PRINCIPIO DEL SIGLO XX ?

Los Payadores más famosos fueron Gabino Ezeiza y José Betinotti.
 
 
Fuente: http://ar.geocities.com/payadores2002/segunda.htm
Agradecemos la gentileza de la Payadora Argentina Marta Suit al permitirnos poner en nuestro portal esta información. Para más datos dirigirse a la fuente.
También le agradecemos el obsequio de material discográfico y gráfico para la web.
 


Marta Suint junto al equipo de Folklore Tradiciones en la Feria de Mataderos
el 25 de mayo de 2006

PAYADORES

 

Son hombres (a veces, mujeres) que con guitarra y canto improvisado recorren las geografías de la pampa húmeda dejando sus versos en pequeños poblados o en ciudades más habitadas.

Una cifra, un estilo, una milonga, por citar algunos estilos, son los ejes musicales por donde la palabra contada se expande, es recibida por un oyente (muchas veces el hombre queda sólo con su canto y su medio ambiente) y el ser humano canta sus dudas, penas, esperanzas y alegrías.

El campo, el caballo, los cantores de fogón, el trabajo con la hacienda, la tradición de los viejos maestros payadores, las cosas simples de la vida, los mates al amanecer y cuando baja el sol, un asado a la cruz en un mediodía de setiembre, hacen del canto actual de los payadores una esencia fuerte, una identidad que no afloja más allá de las cuestiones de globalización cultural y que es el propio canto, la raíz y la copa, la senda y la conciencia, el que siembre tradición y define su alma en la figura central de ésta historia: el PAYADOR, heredero y continuador de las costumbres del gaucho.

 

Ricardo Pino y Wilson Saliwonczyk

                               

Gira por veinte festivales de Europa

 

En los últimos años, el canto payadoril ha resurgido no de las cenizas, sino de las raíces más profundas de nuestra cultura rioplatense y tan fuerte fue y es este reverdecimiento que desde distintos polos culturales de Europa, han sido invitados a participar de importantes festivales y recitales. Desde grandes e importantes universidades, hasta pequeñas aldeas instaladas sobre milenarias montañas.

El canto improvisado es uno solo: en todo el mundo se lo designa de distinto modo, pero la esencia, el cantar, el decir fundamentado, no pierde su característica, la de ser el alma del pueblo la que canta, la que acompañado muchas veces de instrumentos de percusión o de cuerda, expresa lo que su gente dice, lo que su hermano habla.

Ricardo Pino y Wilson Saliwonczyk han recorrido una gran extensión del viejo continente, con el nuevo canto, la improvisación más justa y celebrada por miles de ciudadanos del mundo.

Una gira de veinte actuaciones, que se concretaron entre el 20 de julio y el 28 de agosto de 2006. España, Francia, Portugal e Islas Canarias: estas fueron las ciudades donde Ricardo y Wilson, guitarra en mano y la palabra en flor, se presentaron en numerosos Festivales de Improvisación. Las Universidades de Valladolid, Évora y Almería, fueron escenarios donde pudieron presentar el libro y los discos "Juglares del Mundo", que ha sido editado en España.  

Un viaje transcultural, donde se comparte una mesa, donde la charla une regiones y sentimientos. Un encuentro, que en una serie de interesantes envíos, nos van a contar que el payador está entre nosotros, que pertenece a nuestra época y que es parte de un arte mundial.

 

   Juglares del Mundo 2005

 

Tradicionalmente se ha estudiado el romance como original seña de identidad de la literatura oral hispánica. Pero, en mayor intensidad desde la década de 1990, los hispanistas, tanto nacionales como de otros países, comenzaron a investigar la poesía improvisada castellana, lamentando, a la vez, el olvido académico en el que, hasta entonces había quedado relegada.

 

A este "descubrimiento" de una antigua poesía oral contribuyeron algunas investigaciones pioneras y, sobre todo, la profusión de encuentros, festivales y congresos que desde los señalados años noventa, vienen celebrándose.

 

Por toda España, pero especialmente en Iberoamérica, proliferan los encuentros y festivales internacionales de improvisadores y decimistas. Señeros han sido el Encuentro-Festival Iberoamericano de la Décima, celebrado en Cuba y otros países, el trabajo de Maximiano Trapero que ha organizado varios encuentros en España y ha colaborado con otros y el festival que anualmente se celebra en Villanueva de Tapia (Málaga).

 

Juglares del Mundo nace como festival de músicos e improvisadores en una nueva dimensión de encuentro. Se trata de estar cerca del pueblo, de las personas que aman la improvisación poética, tanto en actuaciones en pequeñas ciudades como en otras macro actuaciones en importantes capitales. Además, el hecho de realizar actos en distintas ciudades por varios países hace que todos los artistas participantes estén constantemente en ruta, como en realidad lo están los nuevos juglares de este mundo, que son los propios improvisadores.

 

Esa capacidad para andar los caminos dando el mensaje de vida a los cuatro vientos lo transmite "Candiota" en las quintillas que escribió en el aeropuerto de Barajas esperando la salida del avión hacia Buenos Aires para participar en Juglares del Mundo:

 

Como trovador errante

Voy viviendo de mi fuente

El misterio ilusionante

De ver ese continente,

¡gracias señor almirante!

 

Como trovero pensante

De inspiraciones me inundo

Para presentar mi cante

En el palacio del mundo,

¡gracias señor almirante!

 

Wilson Saliwonczyk, el organizador de este primer encuentro, comenta ilusionado que a pesar del enorme esfuerzo que ha supuesto realizar ésta edición en Argentina y el Uruguay, próximo paso puede ser que Juglares del Mundo sea un acontecimiento poético para celebrar en distintas ciudades de Argentina, Uruguay, Chile y Brasil.

 

La poesía improvisada siempre ha estado en el viento y al aire es de justicia que vuele. Son muy importantes los discos compactos o libros porque nos reviven los versos improvisados y las músicas que los cantan, pero es imprescindible que el poeta esté en la calle, al pie de la vida, cantando como dice el Martín Fierro, con fundamento, con sentido, y no sólo para ganar los laureles del escénico éxito.

 

Pilar López, Concejala de Cultura del Ayuntamiento de Dalías, escribió al respecto para Juglares del Mundo, considerando a los versos y la música como la mejor aliada para unir a las personas:

 

La voz como mensajera,

La paz en el horizonte,

El corazón por bandera,

Juglares de hoy y se siempre.

 

Juglares del Mundo ha levantado expectativas. El Ministerio de Educación y Cultura del Uruguay lo ha declarado de Interés Cultural; la Comunidad de Cantabria y un grupo de ayuntamientos de Almería, los de Vícar, Dalías y Berja, lo apoyan desde España y otros municipios, como San Pedro y 9 de julio lo hacen desde Argentina. Además, empresas e instituciones culturales de España, Argentina y Uruguay han hecho posible las actuaciones, el transporte y gastos en general.

 

Esta primera edición del Festival Internacional Juglares del Mundo, ha cumplido la función que tanto organizadores como participantes y público le habían asignado, unos de forma preclara y otros intuyéndolo: vivir una fiesta multicolor de música antigua cada vez más actual.

 

Hemos mezclado del rabel cántabro con tambor salteño; el andalusí toque del violín de Almería con la guitarra payadora; el punto cubano con el fandango primitivo. Hemos cantado décimas, quintillas por milongas argentinas y cántabras cuartetas, consiguiendo una asimilación de las últimas formas tradicionales de músicas y versos por todos y para todos.

 

El Festival ha mostrado la magnífica riqueza cultural de los pueblos que han participado y también a través de actuaciones propias ha propiciado que los improvisadores compartan todas ellas en los distintos cruces y mezclas que se han realizado.

  

Una experiencia notable:

Juglares del Mundo,

dirigido por el payador bonaerense Wilson Saliwonczyk.

(fragmento extraído del libro "Juglares del Mundo 2005", de Pepe Criado y Enrique Durán)

 

Ha sido una gran alegría compartir los Festivales Juglares del Mundo y la alegría sigue creciendo dado que tiempo después de la siembra continua la feliz cosecha. Hemos compartido esta experiencia cultural con tantos artistas y tan buenos, que no es posible elaborarla durante los festivales (no se puede beber el mar de un solo trago). Este libro es una nueva forma de nuestra felicidad para seguir compartiendo estos trabajos con muchos amigos más y que todos sigamos aprendiendo de todos.

 

Como lo he dicho tantas veces, el arte es inherente al ser humano; como la sonrisa, como la lágrima, y brota de la necesidad de expresión de las distintas culturas. El arte viene de adentro del hombre, como dice Ernesto Sábato: "un árbol pintado por Van Gogh es el retrato del alma de Van Gogh". El arte no brota de las academias y no es el lugar para buscarlo o aprenderlo, para ver el arte hay que cerrar los ojos. El arte que se hace en ciertas academias es, al arte verdadero, lo que la flor artificial es a la flor natural. Suele creerse que la flor silvestre es menos bella que la flor artificial, nadie regalaría un ramo de flores silvestres, salvo un poeta u otro artista.

 

Pero, ¿por qué se supone que esa flor artificial es más bella? ¿Qué es lo que determina que así sea? Es una costumbre cultural. La ropa que a los jóvenes les parece hermosa, a las generaciones anteriores les parece horrible muchas veces. Las modas son impuestas. Lo malo es que algunas academias establecen cánones caprichosos que por lo general obedecen a los poderes de turno, es decir; en épocas de Franco no se enseñaba la poesía de Lorca ni de Hernández en las academias, ni la de Neruda, ni la de Martí y mucho menos la de los troveros andaluces, ni los bertsolaris vascos porque además de la discriminación política en muchas academias también está la discriminación social y cultural.

 

De allí nace el mote de arte popular, de arte menor, de música popular en oposición a la música culta y todo lo que no es una sinfonía no es música y tono lo que no es un soneto no es poesía y por ende es dejada en el camino y no las recoge ningún historiador. Entonces Schuman pasa a ser parte de la historia musical en Andalucía, Góngora pasa a ser parte de la historia de la literatura en La Pampa y las personas aprenden una historia cultural absolutamente falsa y ajena porque si fuera por ciertas academias nadie sabría como cantaban sus abuelos, como escribían, qué danzas tenían. Es decir, ignorarían su propia historia.

 

Por suerte el arte no sabe nada de academias y sobrevive en el alma de los pueblos (porque las lágrimas y las sonrisas nunca van a dejar de brotar) sin preguntarse si está de acuerdo con los parámetros impuestos por las dictaduras de la historia cultural que en la mayoría de los casos el arte que toman es del pueblo. Después de considerarlo durante un siglo como revoltoso, cuando ya el artista está bien muertito, lo canonizan, con lo cual muchos grandes maestros estarían horrorizados al ver la sufi-ciencia con que se estudia su obra, cómo se diseca y disecciona su arte clasificándolo según un orden inventado que sólo tiene coherencia en sí mismo, pero no tiene relación con la intención original de los artistas que, por lo general, se divierten escandalizando a los directores de laboratorios de música, poesía, pintura, etc. e intentan a cada momento dictar las leyes de la métrica, la armonía, la combinación de colores, tratando de embalsamar el arte que es lo más dinámico que existe. Porque el río subterráneo del alma de los pueblos, del inconsciente colectivo si se quiere, se mueve permanentemente y entonces llegar los artistas considerados rebeldes que luego pasarán a ser llamados precursores o adelantados, pero sólo cuando un siglo después la realidad les estalla en la cara a las academias y ven que el arte es un brote incontrolable y que pueden transplantar flores artificiales y cortar las silvestres, pero en algún rincón siempre nace un arbolito que tiene la fuerza de lo natural, de lo verdadero y no la debilidad de lo trasplantado, de lo extranjero, de lo impuesto arbitrariamente.

 

Es una suerte entonces tener un espacio como Juglares del Mundo para que los protagonistas verdaderos de la historia cultural de nuestros pueblos puedan contarla. Para que todos sepan que mientras en un teatro o en un salón con las únicas cuatrocientas personas ricas de la región   se escuchaba música clásica, afuera todo el pueblo estaba trovando y payando, al son del fandango cortijero y de la milonga criolla. Toda esta música y poesía es una parte de la historia ignorada casi por completo. Es decir que el arte de la mayoría no sólo que no tiene un papel protagónico en la historia del arte, sino que ni aparece en esta novela donde la mayoría del espacio lo ocupa la música artificial de una minoría, ignorando la verdadera música de cada cultura, que es reemplazada por las pautas culturales oficiales.

 

Esto es una forma intencional de amordazar las verdades que cantan los poetas del pueblo y que en muchos de los casos esas pautas académicas son inventadas ya que también ha sucedido que algunos han planteado el logro que el arte popular haya llegado a las academias, cosa que siempre sucedió porque la música de Lizt, de Brahms, de Chopin y de tantos, nació del fondo de sus almas y de todo lo que habían escuchado, incluyendo principalmente a todos los campesinos y aldeanos que cantaban y tocaban en las fiestas y reuniones de sus pueblos.

 

Es decir, que el arte popular siempre estuvo en las academias después de pasar por un proceso de acartonamiento y que no existe otro arte que no sea el popular, porque todos los artistas vienen de algún pueblo. "Nadie nació en toda Europa", dijo alguien. Lo que   aún no ha sucedido es que las academias lleguen al arte y serían las universidades, institutos y demás los que deberían estar orgullosos si algún día llegan al "arte popular" y no a la inversa.

 

En Juglares del Mundo, cada compañero de nuestra comunidad de músicos y poetas trajo la historia verdadera de su cultura, de su pueblo, lo cual es fundamental para reconstruir nuestra historia cultural. Se trata de algo tan importante como la identidad así como es importante saber quiénes son nuestros padres biológicos, es importante saber quiénes son nuestros padres culturales, para que los jóvenes conozcan su verdadero pasado y para que nos reconozcamos a nosotros mismos sin tener vergüenza de reconocer que nos divertimos, nos conmovemos, nos maravillamos mucho más con un poeta rural de nuestra región que con un escritor academicista de las grandes capitales del mundo.

 

Porque no nos sentimos nombrados, porque el cante o la payada o el son, nos estremecen y las sinfonías nos aburren porque quien las compuso no nos estaba hablando a nosotros. No podemos sentirnos retratados cuando no es el rostro de nuestra historia el que está pintado. No podemos elegir a nuestros abuelos de acuerdo con las modas impuestas. La calidad y la calidez con las que cada artista entregó su arte en estos encuentros fueron maravillosas y conmovedoras. Miguel Cadavieco y Marisa Calcines trajeron la tradición de Cantabria en antiguas leyendas y romances que están cargados de tiempo y de historia con todo el peso que eso le da al arte, así es muy fácil comprender cómo Marisa, que prácticamente era la primera vez que pisaba un escenario, parecía una artista de gran trayectoria. Es que en realidad lo es, porque desde siempre estuvo llena de historias para contar, de historias vivas de su gente, de sus padres, sus abuelos. No tuvo más que abrir la boca y los pájaros volaron al son del rabel, un instrumento tan tierno, tan íntimo y conmovedor que parece formar parte misma del espíritu de quien lo toca, el alma y el rabel están hechos de la misma madera. Tiene un sonido que hace temblar hasta el fondo de la vida. La risa, como dije al comienzo, brota del fondo del alma y Miguel hace del juego con la palabra la materia de su canto y logra de manera natural que el público y él sean uno solo, una sola gran alma. Juega con las músicas, con los versos y mientras lo escuchamos nos identificamos con él a tal punto que sentimos que somos nosotros los que estamos haciendo equilibrio con los versos. Nos sentimos atrapados por un mínimo suspenso que nos mantiene en vilo hasta que termina su estrofa que muchas veces, cuando canta con improvisadores de otras tradiciones, trata de imitarlas haciéndonos cómplices de su juego. Mostrando, por ejemplo, la estructura de la décima escrita en su mano como ayuda memoria antes de saltar al vacío y de allí en más, él y nosotros, estamos juntos en la aventura de construir los versos dentro de un juego maravilloso que no tiene reglas estáticas ni rígidas. No hay juicio crítico, nadie se fija si este verso es octosílabo o si el esquema de rimas es el adecuado, lo cual sería arruinar un juego que es absolutamente libre.   El artista que canta con el alma en el escenario es escuchado con el alma. Hoy en día siguen pasando por televisión partes de  Juglares del Mundo y en casi todos los casos eligen a Miguel. Muchas gracias al gobierno de Cantabria y a su concejal de cultura Sr. Marcano.

 

Paco Megías es uno de los mejores improvisadores rurales que he escuchado en mi vida. Hay quienes dicen que los cantores del campo son sencillos. Si el hecho de que alguien cierre los ojos, piense en una idea, la versifique, pueda comunicársela a quienes lo escuchan, a través de un sonido llamado voz que articula símbolos llamados palabras que tienen un significado tradicional (pero otro significado dado por el contexto y por el timbre emocional que le imprime el cantor). Si todo eso es sencillo porque habla del campo, pues que inventen una máquina de improvisar "versos sencillos" o que los improvisen.

 

Un amigo del campo, llamado Bautista Tolosa, de un hermoso lugar llamado Minas, en Uruguay, se acercó una vez y me regaló un libro de versos escritos por él.  Como había escuchado que yo tenía un lenguaje distinto, por no decir estúpido, me obsequio su libro con mucha humildad y me dijo:

 

-          Yo no tengo cultura, pero escribí este libro y te lo quiero regalar.

-          Bautista!, ¿Vos cuantas cosas del campo sabes?

-          Todas. Del campo, todas.

-          ¿Y cómo hay que hacer para aprender todo eso?

-          Y … hay que estar cuarenta años en el campo.

-          Bueno, entonces no es que vos no tengas cultura, vos tenés una cultura distinta.

 

Si bien de alguna manera yo me hice el sabiondo, estos maestros rurales como Paco Megías y Bautista Tolosa tienen una forma de cantar admirable, que ningún poeta complejo (o acomplejado) puede lograr. Yo me confieso incapaz de hacer una copla por ejemplo, una copla verdadera digo, cualquiera puede juntar cuatro renglones octosílabos. Domingo Zerpa, poeta de Jujuy (Argentina), también decía que una vez que perdió la "sencillez" no pudo recuperarla. Es una suerte cuando los poetas de este estilo se mantienen en su tradición y es una pena cuando se contagian de otros dialectos supuestamente más cultos con un lenguaje ortopédico que en nada expresa lo que sienten y piensan los poetas, sino que es más bien una especie de pirotecnia verbal que deslumbra pero es efímera y vana.

 

El maestro Miguel García "Candiota" ha dejado en Argentina y en Uruguay una huella muy profunda en la gente en general y en los payadores sobre todo. Es como si nos hubiéramos reencontrado con nuestro abuelo, ya que casi toda nuestra música viene de Andalucía, así como la décima y la copla y la milonga y la vidalita y muchos ritmos más. A esto le sumamos que sentir la fuerza emocional de "Candiota", porque él estaba emocionado, fue muy conmovedor y todo esto sostenido por la impecable calidad de sus décimas y quintillas. La gente de aquí nos pide grabaciones suyas.

 

Los músicos Enrique Durán y Francisco Fernández nos deslumbraron con su virtuosismo y nos ayudaron a reconstruir el árbol genealógico de nuestra música. Sobre todo de nuestra guitarra que hemos heredado de Andalucía. Así pudimos desandar y conocer el camino sonoro de nuestro canto para comprenderlo mejor y saber de donde viene.

 

Otro momento muy emocionante para muchos de nosotros fue el color del sonido del violín acompañando el trovo de los maestros Paco Megías y "Candiota", con ese aire tan árabe, con todo esto ejecutado y explicado sobre el escenario nos dieron la alegría que en 9 de julio por ejemplo, la gente haya podido disfrutar con mucha atención de un espectáculo netamente cultural, multitudinario y entretenido. Tres aspectos que no suelen ir de la mano.

 

La elección del elenco andaluz que hizo Pepe Criado es inmejorable. Si la hubiera hecho yo, hubiera elegido a los mismos artistas, por lo que le estaremos por siempre agradecidos a él, a Marcelo López y a los Ayuntamientos de Vícar, Dalías y Berja.

 

Con mis hermanos: los jóvenes payadores argentinos Luis Genaro, David Tokar, Juan Lalanne, Cristian Méndez y Emanuel Gabotto seguimos trabajando juntos, cada vez más unidos a pesar de las circunstancias adversas, lo cual tiene doble mérito. Fue un placer que dos representantes de la cultura española los hayan distinguido en un acto simbólico por los trabajos realizados con tanto esfuerzo y talento.

 

Susana Repetto tuvo una de las mayores aceptaciones con sus improvisaciones, siempre tan espontáneas, tan íntegramente improvisadas, tan "cuesta arriba" como dicen los cubanos.

 

Alexis Díaz Pimienta, como siempre, deslumbró en cada una de las actuaciones con el renovado lenguaje poético que ha generado el movimiento decimista cubano que, desde Naborí hasta los jóvenes actuales, vienen auspiciando un cambio maduro, sólido y dado por el propio peso de sus poetas.

 

El maestro uruguayo Abel Soria, el más claro referente sobre todo en la décima escrita rioplatense, hizo un recital de poemas serios a pedido nuestro, ya que su obra es mayormente de un alto vuelo humorístico con una calidad literaria tan sutil que es casi invisible, pero de una gran solidez. En lo personal, es un capítulo importante porque mi padre, que también es uruguayo, se crió en los campos orientales leyendo y escuchando los versos de Abel Soria que luego me recitaba a mi cuando era niño. Con el tiempo yo llego a tener el privilegio de intercambiar correspondencia en verso y compartir escenarios con él.

 

Mariana Carrizo y Melania Pérez trajeron un tesoro de arte al cantar la única tradición oral latinoamericana pre-colombina que conozco y he visto en este tipo de festivales. Ellas son bagualeras y cantan versos populares de creación colectiva y a veces improvisados, acompañadas por un instrumento de percusión llamado caja. Una especie de tamborcito que cuelgan de su mano con una herencia tan importante que cada vez que golpean ese pequeño instrumento parece que resuena en el fondo del alma y del tiempo. Además de ser dos de las más destacadas copleras, compartieron con nosotros una tradición maravillosa.

 

El payador uruguayo Gabriel Luceno, con treinta años de edad, es un caso pocas veces visto por la variada calidad de sus expresiones artísticas: canta bien, toca bien la guitarra, escribe buenos versos, compone buenas canciones y es muy buen payador.

 

Marcel Chávez, el destacado músico uruguayo fue cómplice nuestro en la aventura de acompañar a Alexis en el Punto Cubano.

 

No tengo palabras para valorar el inmenso trabajo y la inyección de entusiasmo que Coral Curtti puso en la organización, así como Abel Zabala, Pato Ferreira y en nombre de Daniel Flores, y el chileno Villalobos agradecemos la hospitalidad y colaboración de todos nuestros amigos.

 

Gualberto Hernández preparó con mucha dedicación una recepción en versos por milonga criolla para todos los artistas para la función realizada en Montevideo, así como en 9 de julio lo hicieron con el maestro Juan Carlos Herrera y el joven grupo Emprocuras.

 

He tratado de sosegar mis comentarios apasionados para que no parezcan exagerados, pero estos artistas merecen mucho más de lo que yo he dicho aquí. Por lo que en lo artístico creo que no hubo sobre el escenario durante las cuatro presentaciones, ni tan solo cinco minutos débiles. Con un elenco excelente, nos preocupamos porque cada uno se exprese en toda su dimensión, alternando la intervención de cada artista de manera matizada jugando con las diferencias y parecidos de cada tradición, por lo que me parece que lo que hicieron todos estos artistas es insuperable.

 

En lo organizativo cometimos graves errores que no nos permitieron atenderlos, cuidarlos y agasajarlos como se merecen. Además de que los hermanos que nos visitaron tuvieron que adaptarse a las distancias y sacrificios a los que por estas regiones estamos habituados. Pero lejos de desistir, de nuevo en pie, redoblaremos la apuesta para la próxima edición.

 

Es muy importante que escribamos la historia de nuestro canto nosotros que la conocemos y que no nos mueve ningún otro interés más que el de contar lo cierto de este arte. Es asombrosa la cantidad de material que se edita sobre la improvisación poética o la música tradicional desde los institutos oficiales, academias y universidades con un gran desconocimiento de los temas tratados, con mucha irresponsabilidad, soberbia, conclusiones arbitrarias, datos inventados e informaciones que son lisa y llanamente: mentiras. Son muy pocos los textos que se pueden recomendar para el estudio de la poesía oral improvisada, lo cual es peligroso porque un investigador toma información del antecesor y el que sigue hace lo mismo y se hace una gran bola de datos inciertos.

 

El arte es el código más profundo que existe, en él está cifrado el alma de cada comunidad que representa, y distorsionar la historia del arte es modificar la historia de la humanidad. El arte nació como brote emocional, como ritual, como rogativa, como celebración mágica o religiosa. En esos ámbitos se cantaba, se danzaba, se declamaba a la luz antigua del fuego. El arte no es un objeto que pueda profanarse. Debe ser respetado porque para nosotros, los poetas orales, cierta región de nuestro canto sigue siendo sagrada.

 

                                                           Un abrazo grande,

                                                                       WILSON SALIWONCZYK

                                                                                  9 de julio – República Argentina

Wilson Saliwonczyk .  54 -9 -2317-15447491 / 54 2317- 422631.

                                            contrapuntoar@yahoo.com.ar   www.wilsonelpayador.com.ar

BIBLIOGRAFÍAS