HISTORIAS DE VIDA Y TRADICIÓN

   Página Inicio

   Quienes Somos

    CARTELERAS
 

   PEÑAS BAILABLES

   EVENTOS Y PEÑAS ESPECTÁCULO

   MÚSICOS Y CANTANTES

 
    TEMAS DE INTERÉS
 

AL COLE CON EL FOLKLORE

   Artículos Relacionados

   Comidas Típicas Criollas

   Conociendo la Argentina

   Conociendo nuestro Barrio

   Creencias

   Costumbres

   Danzas Tradicionales Hist/Coreog

   Diccionario Folklórico

   Efemérides Folklóricas

   Fábulas

   Fiestas Criollas por Provincia

   Jineteada y Doma

   Instrumentos Musicales Autóctonos

   La Payada y los Payadores

   Literatura Digitalizada

   Notas de Interés General

   Nuestra Bandera

   Nuestro Himno

   Pilchas Gauchas

   Objetos Representativos

   Refranero

   Relaciones

   Representantes del Folklore

   Supersticiones y Leyendas

   INGRESO AL FORO TRADICIONES

   LIBRO DE VISITAS
 
   ENTRETENIMIENTOS
 

   Adivinanzas

   El Rincón de los Abuelos

   GAUCHITOOO

   Juegos

   Links relacionados

   Postales Virtuales Argentinas

   Rincón Poético
 
   OTROS DESTACADOS
 
   DESTACADOS DE PEÑAS
   ESCUELAS DE DANZAS NATIVAS
      DONDE APRENDER A BAILAR
   C. de Música/Salas de Ens. / Est. de
      Grabación/Luthiers/Representantes
   Conjuntos y Artistas Folklicos -
   Danzas de Proyección Hist/Coreog
   La Revista Peñera
   Manos Argentinas
   Musicalizadores de Peñas

   PROFESORES - CLASES

   PROGRAMAS RADIALES Y TV

   REVISTAS FOLKLÓRICAS
   DIARIOS TRADICIONALISTAS
UN LABRADOR DE LOS CAMPOS DEL ALMA
 
Mamerto Menapace, un monje de poncho salteño con las alforjas llenas de historias del color de la tierra

Mamerto Menapace tiene las alforjas llenas de historias para compartir. En diálogo profundo con el cielo y la tierra forjó su oficio de labrador, sembró su semilla en el campo del alma humana y se dedicó a cultivarla. Con su entrañable afabilidad benedictina comparte unos mates con el cronista en su celda del monasterio de Los Toldos, donde reza y escribe esos innumerables cuentos del color de la tierra.

Autor incansable de cuentos y poesías, ya lleva editados más de 25 libros. "No recuerdo cuándo escribí mi primer libro, pero recuerdo que ya los contaba desde chiquito", responde al ser interrogado sobre sus orígenes como escritor.

En su prolijo escritorio, en una carpeta de cartón celeste anotada con trazo grueso y oscuro se lee "en la luz de mi tierra". Ese es el título del libro que está escribiendo.

-¿Qué significa "en la luz de mi tierra"?

-Habían pasado apenas unos días de la muerte de Atahualpa Yupanqui, cuando a través de una persona que trabajaba en un banco y que habitualmente visitaba el monasterio, recibí una estampita con un saludo firmado por él. Decía: "Para Mamerto, en la luz de mi tierra". Sucedió que Atahualpa estaba leyendo un libro mío, "Las Abejas de la Tapera", y fue al banco a retirar un dinero para llevarse a Francia. Al llegar a la ventanilla con el libro debajo del brazo el banquero en cuestión le comentó que conocía al autor del libro y agregó que yo estaría muy gustoso en recibir un saludo de él. Fue así como en el mismo banco escribió en el revés de una estampita ese saludo: "Para Mamerto, en la luz de mi tierra".

-¿Cómo te marcó el campo?

-El campo ha sido mi geografía. Para mí no se trata de un disfraz ni de un fin de semana. Pienso que hay personas que de alguna manera la geografía les perfuma la historia. Evidentemente, el viento, que es uno solo, le arranca un canto diferente a cada cosa: lo que reacciona al viento puede ser un molino, una casuarina o una antena. Sin embargo, el zumbido suena distinto en cada cosa. En mí, todo lo rural, resuena de una manera especial.

-¿Cómo empezaste a tomar contacto con la gente de la tierra, con los paisanos?

-Mis cuatro abuelos eran tiroleses, vinieron con la gran inmigración a Santa Fe. Sin embargo, para ese momento ya había todo un mundo criollo-indígena en el chaco santafecino donde yo nací. Mi encuentro con lo criollo, entonces, es simplemente por haber nacido en un ambiente sumamente criollo; yo iba a una escuela que quedaba en la ceja del obraje. Allí se daba la extraña conjunción de que la mitad de los chicos éramos gringos y del otro lado estaban los criollos que hablaban güaraní. Lo curioso es que en la escuela mis mejores amigos eran los chicos criollos: esos sí que eran todos de a caballo y de facón al cinto. Recuerdo que a Tito Galarza, uno de mis compañeros, la maestra lo tenía que palpar de armas antes de entrar a la clase. Claro, tenía que recorrer todo el monte entonces se venía calzado con su 38 que a veces dejaba en el apero... pero a veces no.

-¿Cuál es la identidad de nosotros los argentinos, cuáles son nuestras raíces?

-Yo diría que somos crisol de razas. Sin embargo, es evidente que hay una conciencia de argentinidad. Tiene un poco que ver con la historia. Pero no hay nada que hacerle, a la pampa le tiras gringos y te rebotan criollos. Te podes apellidar Falú o Landriscina y tener una conciencia de argentinidad sumamente fuerte.

-¿Crees que los paisanos tienen sentido del humor o más bien un sentido trágico de la vida?

-El humor, como la música, es una expresión del alma que puede variar según la zona: yo diría que el cordobés tiene un humor sarcástico. El chaqueño, con sus cuentos, es más bien reflexivo y lo deja a uno pensando. El cuento cuyano es más bien picaresco. El porteño es un poco trágico y más bien sobrador, como su tango. Los cuentos santiagueños, como su música, son vivaces y saltarines, y los litoraleños son más señoriales. Diría, entonces, que el hombre de campo tiene una gran capacidad para apreciar el humor.

-¿Cómo describirías la fe de la gente del campo?

-Es sumamente religiosa. Tiene un cariño profundo por la vida, por la cruz. Sin embargo, es sumamente parca en gestos de devoción, para que vaya a misa tiene que haber una motivación seria. Yo diría que para ellos la misa es como la yerra: se vive intensamente pero sólo una vez al año.

Fuente: Juan Pablo Baliña
LA NACION - Rincón Gaucho

 

       
 
© 2005 Copyright FolkloreTradiciones -  Todos los Derechos Reservados
Dean Funes 1773 - Piso 11 Depto. 25 Capital (1244)
- Provincia de Buenos Aires - República Argentina
Tel/Fax: (54-11) 3533-0893
- e-mail:
mlf@folkloretradiciones.com.ar
Diseño y Hosting: www.drwebsa.com.ar