Los
hijos de Guarán, el primero de los hombres, vivían rodeados por
sabios, genios y de sus hijos. Estos últimos sembraron mandiyú, que
rápidamente fructificó.
Taragüí, uno de sus hijos, propuso traer de la selva hombres y
mujeres para que extendieran los cultivos. Y fueron a buscarlos.
Entonces llegaron indios e indias fuertes, vigorosos y de bellas
facciones. Sembraban y cosechaban algodón en cantidades realmente
extraordinarias.
Pero un día un furioso vendaval asoló los campos y perecieron los
pobladores. Sólo pudieron salvarse los twvichavas y las mujeres y
hombres de mejor contextura y belleza, de los que descendieron los
pueblos que hoy ocupan la región guaraní. |