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FAENAS
CAMPERAS
EL MATADERO -
LA DOMA -
LA ESQUILA -
LA SIEGA -
LA TROPILLA -
LA YERRA -
LAS MARCAS -
EL SALADERO -
LA TRILLA -
UN RODEO -
PIALAR Y ENLAZAR
- ESTAQUEAR
- BOLEAR -
LA SIEGA
(1883)
VENTURA
R. LYNCH
Tras la
esquila viene la siega. Ésta se lleva a cabo en diciembre
y aun en noviembre, según las especies de cereales.
Con el
trigo y maíz sucede lo que con la esquila, con la única
diferencia que allí tiene ocupación todo el que se
presenta, sea mujer u hombre. Generalmente la escasez de
brazos obliga a echar mano de las criaturas. Sin embargo,
la introducción de máquinas de segar ha venido a subsanar
en parte esta falta. Las regiones más aptas para esta
especulación son las del Norte y el Oeste, aun cuando ya
hoy el Tandil y Bahía Blanca destruyen la arraigada
creencia que existía de que en el Sur no eran posible las
sementeras.
Concluidas las faenas del día, los trabajadores en vez de
entregarse al reposo, como en la esquila y en la yerra,
rinden culto a Terpsícore.
Para
las siegas, los que tienen yeguadas siempre están de
felicitaciones, pues el trigo segado se va engavillando a
fin de facilitar la parva para trillar.
Ya
emparvado, se hace un circo de postes en torno a la parva
y entre el uno y la otra se lanzan las yeguas y no se les
deja descansar.
Uno,
dos o tres individuos tienen cuidado de ir arrojando las
gavillas, a fin de aprovechar el contingente que presta
la yeguada. Luego la recogen en zarandas y comienza la
fajina de aventar.
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