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FAENAS
CAMPERAS
EL MATADERO -
LA DOMA -
LA ESQUILA -
LA SIEGA -
LA TROPILLA -
LA YERRA -
LAS MARCAS -
EL SALADERO -
LA TRILLA -
UN RODEO -
PIALAR Y ENLAZAR
- ESTAQUEAR
- BOLEAR -
LA ESQUILA
(1883)
VENTURA
R. LYNCH
Esta
operación que se lleva a cabo a fines de setiembre o
principios de octubre, como la yerra, nos ofrece también
escenas de gran interés.
Ella
consiste en despojar las majadas de la lana que
necesariamente se ha de enviar a los mercados europeos
para la confección de las telas que todavía nos vemos en
la necesidad de importar.
Aquí
las mujeres desempeñan el principal rol, para quienes
parece un trabajo mucho más apropiado.
Veinte,
treinta, hasta cuarenta y cincuenta, también, armadas de
grandes tijeras y entre las que no faltan un sinnúmero de
voluntarias, se sitúan a corta distancia del corral y
allí dan principio a sus faenas en medio de los gritos,
chistes y carcajadas que despierta la ocasión.
Dos o
cuatro hombres se encargan de alcanzarles las ovejas.
Para esta operación no se emplea el lazo; se las toma
simplemente de las patas y suspendidas en el aire se
entregan al esquilador.
Mientras unos van cortando, otros forman los vellones y
algunos peones se encargan de conducirlos a la carreta o
al galpón, según la voluntad del poseedor.
Durante
la noche se baila sin cesar. En esos momentos la esquila
es tan interesante como la yerra.
Las
esquilas duran, generalmente, lo que la yerra: cinco,
ocho, diez y hasta quince y veinte días.
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