LAS VOCES BLANCAS Cantar en polifonía es un modo de expresión que sólo aquellos que los cultivamos podemos sentir”
Por Graciela Arancibia

No midieron la distancia.  Son jinetes donde palpita el canto umbroso de la memoria del pueblo. Con voces aromadas de albahaca, sal o monte, el murmullo de las acequias y trinos, luna y majada, sol y albardones…O un río desangrando la selva, dejando un rastro desollado en la arena.

Pocas veces un escenario cobija tanta calidad en grupos vocales de los cuatro puntos cardinales con sus esperanzas y sueños agazapados en el pentagrama para florecer en cada canción de nuestra música folklórica. Así decía la gacetilla de prensa que les había confeccionado con motivo de festejar el primer año del ciclo de apoyo a los nuevos grupos vocales  del país. Hoy a  tres años de ese encuentro vuelvo a reportearlos con varios de sus objetivos cumplidos, muchos proyectos en su haber y algunos deseos que están a punto de cumplirse como la posible designación de una  sala  de teatro para el año que viene para Tiempo de Vocales o el  postergado viaje en el invierno próximo al territorio Antártico.  Con motivo de cumplir cuarenta años de trayectoria la Coordinación de cultura y la  Dirección de eventos del Honorable Senado de la Nación  han decidido realizarle un homenaje en el Salón Azul donde además su actuación, los acompañará el canto de Ashpamanta. Muchos son los integrantes que han conformado Las Voces Blancas, todos ellos han sabido guardar la calidad y el buen gusto en cada una de su interpretaciones. Hoy el grupo está conformado por la soprano-guitarra y charango Stella Crisci, el bajo Juan Carlos “Pepino” Goyeneche,  la mezzo-soprano Leda Lorena Meilán, el tenor-guitarra Alberto Pastor, contralto-aerófonos Paula Vásquez y José Josa en percusión . Con  la ausencia temporal de Claudia nos hemos reunido en la casa de Stella para conversar sobre la actualidad de estas Voces Blancas, para quienes 40 años no es nada.

COMIENZOS

Las Voces Blancas se conformaron como grupo vocal el 14 de agosto de l964. La idea de Carlos Langou de armar un grupo de folklore que tenga detrás de su voz la de cuatro mujeres y un guitarrista que no cantaba Rodolfo Fernández Brac, un riojano ya fallecido.-

¿Hasta cuando sigue esa formación?

SC- Sigue hasta el Festival Latinoamericano de Salta en el año ¨65.

-¿Fue difícil conservar el mismo estilo durante 40 años?

SC-El sonido definitivo comienza en agosto del 65  cuando se produce el cambio de dos hombres: Jorge Semino y Edgardo Moragas y tres mujeres con Melania Pérez, Mónica Jiménez, Stella Crisci.  En ese momento comienza la base de la sonoridad del grupo y siempre se trató de mantener las armonías.

-Este grupo vivió los distintos avatares del folklore aparte de los propios ¿Qué diferencia  escuchan en las recientes formaciones vocales?

PG-Siempre hay posibilidad para que aparezca otro arreglador con nuevos conceptos. Los hay y muchos, pero largarse a Buenos Aires es muy azaroso, la cuestión económica les impide en la mayoría de los casos, y quedan  relegados a la región donde se encuentran, la diferencia es que había que trillar más sobre un escenario, la propuesta era sobre un fondo de contexto social más valederos como Los trovadores, Quinteto Tiempo, Cantoral mismo con un repertorio muy fuerte. Cuentan Los trovadores que comenzaban en un escenario y terminaban en la comisaría, un celular estaba esperando afuera del teatro.

-Tiempos de una identidad política muy acentuada.

PG-Claro Tejada Gómez, el nuevo cancionero cuyano…

-¿Está haciendo falta autores con más carga social?

-PG-Yo pienso que sí, que siempre hay motivos para escribir sobre la realidad, pero han cambiado los tiempos y el público, también cambió la propuesta hacia ese público.

SC-Yo creo que desde hace 2 años a esta parte no hay tanto revoleo de poncho, hay un crecimiento muy grande en la mayoría de aquellos que buscaban  del 96 al 98 el aplauso fácil, los que aún han quedado arriba del escenario están buscando un nivel de superación muy grande, no voy a hacer nombres, pero es casi generalizados, hay una depuración muy acentuado. Creo que mucho ha tenido que ver el crecimiento de los medios de difusión. Hoy vos pones la radio en Capital y gran Buenos Aires y empezas a pasar el dial te encontras con 4 radios con rock nacional o música foránea y la quinta seguro esta pasando folklore, Antes no pasaba esto. El depuramiento hizo que haya más competencia y búsqueda de calidad en la música.

- Además en la actuación de  grupos vocales no hay pedidos desde el escenario de ¡Palmitas! ¡Palmitas!

 SC –No se puede, el golpeteo taparía el sonido y no se podría apreciar la calidad interpretativa del grupo actuante. No se sabe bien quien comenzó con esta costumbre si el público, los artistas o las comisiones.

AP- Yo pienso que el cambio de los artistas en distintos festivales fue variando al público  concurrente., si por casualidad se es convocado se difiere con un público que esta esperando otra cosa.

EL PORQUE DE LA VUELTA

-Doce años de separación es un periodo bastante largo de tiempo para situar nuevamente sus canciones.

AP–En realidad los que cantamos nunca podemos dejar del todo la pólvora estaba, pero hubo un incentivo de afuera, tuvimos que discutir la manera de juntarnos y volver a cantar.

Stella-Para nosotros hubo una frase de un amigo Jorge Vidal, marido de Claudia (la contralto) que fue detonante. El nos dijo”Ustedes ocupaban un espacio muy importante dentro del folklore, con una identidad y un sonido propio, por lo tanto no tienen ningún derecho a no subirse a un escenario, la juventud está necesitando de su canto,  ustedes no pueden ni deben dejar de estar por haber sido un referente indiscutible Imaginate era en el ´97, gran furor de Peteco, de Cuti y Roberto Carabajal. Cuando  volví a mi casa analicé bastante sus palabras y me dije “Tiene razón, hemos sido un referente importante dentro de la polifonía  folklórica” si querés ponerle un nombre. Estábamos en la misma senda de los Huanca Huá, Grupo Vocal Argentino y especialmente requeridos por los grupos locales.  Le hicimos caso y en cada lugar donde nos desplazamos por el interior del país compartiendo el canto con otros grupos nos han dicho lo mismo. 

AP-Justo coincidió con un momento donde otros grupos  volvieron, como Los Arroyeños que volvieron el mismo día que nosotros, Cantoral, Los Huanca  hacían algunas cosas especificas en el programa de Dolina.

-¿Fue muy pensada la propuesta de volver a juntarse?

PG–No. Cuando me llama por teléfono  Stella y me propone volver a cantar como Las Voces Blancas pero aclara que lo piense para más adelante. No necesité demasiado tiempo. Para mí era como volver a vivir porque Alberto tiene razón, el que canta con el corazón nunca se aleja demasiado de la posibilidad de volver a hacerlo desde un escenario.

SC-Al cortar esa comunicación yo sentí que ya tenía el sí.

PG-Lo que pasa  es que yo no me había alejado del ambiente folklórico.  Siempre iba a ver espectáculos de amigos. Como jurado iba todos los años a Baradero, y cuando veía el festival desde la platea confieso que se me escapaba  un lagrimón porque muchos ex compañeros de escenario estaban cantando. Siempre tuve esa añoranza. Yo no sé si en la actualidad Stella está cómoda con todas las actividades que está desarrollando, pero sé que está feliz. Cuando volvimos a cantar como Las Voces Blancas, en un primer momento nuestra única intención era la del canto, tratar de ser un referente para los nuevos grupos jóvenes que estaban surgiendo, contarles nuestras experiencias.  No nos trazamos otros objetivos después sí, debido al crecimiento de  distintos tipos de propuestas empezamos a planear otro tipo de actividades como programas, giras, ciclos etc. 

-¿Como fue el primer ensayo después de doce años de ausencia?

PG- ¡Maravilloso!, abrimos la boca `para cantar “Zamba azul”y salió de una vez toda la canción. Y sonaba con los mismos acordes.

SC-Eso que nos reunimos cuatro solamente: Laura Varela, Pepino Goyeneche, Julio Olivera, y yo porque Claudia estaba y sigue viviendo en Italia. Por supuesto Ricardo, mi hijo, también asistió acompañando en la percusión. Era justo que formara parte porque había esperado desde la panza para actuar con el grupo. En ese momento cuando yo tocaba el charango, el se movía como si tuviera una percusión adentro. Fue una emoción impresionante  sacar las partituras y volver a revivir  esas cosas íntimas de uno. 

-¿Cuándo vuelven a cantar desde un escenario?

SC-En realidad fueron dos los estrenos.  Volvimos a reencontrarnos con el público el primero de mayo del ´97.  Hicimos una reunión para amigos en el Seminario Bautista de la Capital Federal .La siguiente  actuación oficial fue el 12 y 13 de setiembre del mismo año en el Teatro del Globo.  Esa misma semana   nos reunimos en casa para decirnos “Bueno, ya estamos ¿y ahora que hacemos?” Ya no teníamos los mismos objetivos que doce años atrás, de trascender, de subir al escenario y ser escuchados. Ahora ya estábamos grandes, digamos que de vuelta con una trayectoria armada. Recuerdo que Julio Olivera sentado a esta misma mesa, nos decía “Bueno, a ver, es necesario fijar objetivos porque así no sabemos medir el riesgo”. Entonces nos dimos cuenta que debíamos marcar un camino, apoyar a los grupos vocales nuevos, apoyar a los autores de nuestro cancionero nativo,  a veces los jóvenes nombran diversos términos en las canciones sin tener la menor idea de lo que significa, al igual que insistir que el mismo sea cantado en las formaciones corales, compartir escenario con ellos e ingresar partituras folklóricas como lo vino haciendo Damián Sánchez desde hace 20 años.

LM- Yo no pertenecía al grupo en ese momento, pero cuando vamos a diferentes lugares me di cuenta como queda la semilla plantada. Por ejemplo a partir de una canción que habíamos cantado en Tandil  el año anterior se formó un grupo Auquin-Mapu, se incentivaron  y la tuvieron lista para cantarla cuando regresamos.  No hay muchos grupos que convoquen a compartir escenario, siendo ellos conocidos. Los del interior necesitan que los convoquen a mostrar su arte, es muy importante para las formaciones, no hay tanta gente que dé una mano en el folklore.

-¿Cuáles fueron los objetivos planteados?

SC-Fueron tres: Primero: mucha gente nos preguntaba porque habíamos desaparecido de los escenarios, sabían de mi enfermedad, pero también  que me había curado. Entonces nos dijimos” Vamos a apoyar el movimiento de los jóvenes de hoy, volvamos a formarnos no para vivir de esto, porque ya lo hemos hecho. Debemos estar en el escenario con un grado de responsabilidad para los nuevos  que están buscando los folkloristas de antes y no saben quienes son Las Voces Blancas, cuando teníamos toda la fuerza física como para hacerlo.

Segundo: Apoyar y abrir puertas en aquellos difusores que nos conocían para difundir los nuevos vocales.

Tercero: Fomentar el repertorio nativo en las formaciones corales porque normalmente se canta  lo internacional. Hay muy pocos autores de folklore adaptados a  las formaciones corales con los 4 registros soprano, contralto, tenor y bajo o con 6 registros coral, soprano, mezzosoprano, tenor, barítono y bajo, nosotros nos abocamos a esa tarea también: hablamos con los directores de coros, les entregamos las partituras adaptadas para coro y grupo.  Si quieren hacerlo solos tenemos adaptada la obra Mujeres Argentinas y 10 o 12 temas de Atahualpa Yupanqui bien conocidos como El alazán o El arriero.

En este momento seguimos redescubriendo muy buenos nuevos grupos vocales como Ashpamanta, nos sorprendimos gratamente de no dar abasto con los teléfonos, los mail que mandan. Así nos dimos cuenta que desde que dimos el puntapié inicial e hicimos una protesta como quien diría la mayoría de las radios que difunden folklore también lo hacen con vocales. Además, para nuestra admiración descubrimos en el ’99 por Internet que la Argentina es el país con más formaciones corales. Es decir si hay mucha gente que le gusta cantar en coros, por carácter recíproco  también hay mucha que le gusta escuchar polifonía.  Entonces nos dijimos porque no volver a afirmar o acentuarla en la temática folklórica.

-¿Difieren  mucho entre sí?

SC-Una  cosa es la parte coral muy escolástica, y otra los grupos vocales que por ahí nos zarpamos con otras armonías. De todos modos fue también un encendido para nosotros, decir “Vamos a meterle para adelante con esto, que es muy importante” Y vos vieras la cantidad de jóvenes que están contentos de poder escuchar otro estilo, una identidad que encuentran en nuestros autores, cantando a Hamlet Lima Quintana o Manuel Castilla.  Es así que se produce una fusión entre yo quiero a mis poetas y quiero escucharlos en este estilo, ni mejor ni peor simplemente diferente. Esa diferencia que hizo distinto al Dúo Salteño, la melodía del Cuchi cantada con esas armonías la hizo inolvidable.

-Este año estuvieron actuando en el Festival de Cosquín  ¿Cómo lo encontraron?

SC-Muy bien. En el año ´92 o ´93 yo lo veía por cable y no me gustaba para nada sin embargo  este año  lo encontré muy distinto. Hubo momentos que me recordaba a los del año ´66, por la calle la cantidad de lugares que había para mostrarse, el respeto por el orden en las diferentes peñas que actuamos, nos anotábamos en cualquiera y podíamos mostrar nuestro canto. Nosotros cantamos en la Plaza, en La Toma  de callejeros, en cuatro peñas importantes. Regresamos muy contentos  del festival.

HISTORIA DEL PONCHO

-¿Cuando empieza a identificarlos el poncho blanco?

SC-Fue allá por el mes de julio del año’66, en la Fiesta del Poncho en Catamarca.  Hacía un frío terrible,

Y el escenario no recuerdo si era un tinglado o al aire libre, no nos quedó opción o comprábamos un poncho o nos moríamos congeladas. Imaginate, el vestuario era un vestido negro de pollera a la rodilla, con  cuello redondo, sin mangas. El poncho fue una rápida solución.  Como a Santos Lipesker le gustó mucho como nos quedaba, decidimos dejarlo incorporado definitivamente.

-¿Trataron de cambiarlo?

SC-Sí, no sabes las veces que lo quise cambiar. En alguna actuación lo deje “olvidado” en casa y no faltaron los  amigos que me llevaron  buscarlo. Me retrucaban que era un elemento identificatorio de Las Voces Blancas.  Por lo tanto debía estar presente en el escenario cuando cantábamos.

VOCALES PARA LAS VOCALES

¿Cual fue el motivo por el que decidieron hacer radio como difusores?

SC- En realidad fue la rabieta de Pepino. Un día llamó a la productora de un  programa radial de mucha audiencia, para ver la posibilidad de visitarlos.  Lo atendió un chico muy joven que le dijo

”-tráeme un demo para ver quienes son, lo escuchamos y después te avisamos si podemos difundirlos-”Imaginate, Pepino no podía creerlo. Al otro día nos encontramos con Pedro Farías Gómez y nos cuenta que le había pasado lo mismo, entonces pensamos que si el género no se difundía podía llegar a desaparecer. Necesitábamos un programa donde se difundiesen los grupos vocales, les reportearan, pasaran sus actuaciones, así nació la idea de”Vocales para los vocales”, nombre que le pertenece a Pepino, hicimos el proyecto y fuimos a mostrarle a Alberto Agnese, a quien le pareció muy bueno y empezamos en AM 530 Radio República los días jueves al mediodía dos horas, fue creciendo en convocatoria y nos mudamos  en mayo del 2001 a Radio Nacional Folklórica FM 98.7 los días domingos de 20 a 22hs.

PG- Es decir fue creado para promover, apoyar y difundir todas las actividades de los grupos vocales de nuestro país. Antes en todo festival había un espacio dedicado a ellos, intentamos que vuelva a estar. Las estadísticas no dicen que el 65% de nuestras ciudades del interior tienen una formación coral y de ella seguro se armará un grupo de 5 o 6 personas que aman hacer polifonía con armonías muy elaboradas, con canciones que pertenecen a nuestro cancionero nativo.

SC-Pero no olvidemos que también estamos abocados  a informar sobre la obra de nuestros autores y explicar la terminología que ella tiene. El otro día escuchábamos atentamente las letras de Armando Tejada Gómez, cada poema hablaba de la defensa del hombre, que a la larga es lo que ha venido sucediendo, tiene un poder actual tremendo. Nosotros queremos darle nuevas propuestas musicales a los jóvenes cuando cantan por ejemplo a César Perdiguero, Manuel Castilla o el Chivo Valladares sepan quienes son, donde nacieron, que hicieron, eso les va brindar más posibilidad de crecimiento y de opciones de vida.

-Esa tarea se llama siembra, y no todo el mundo tiene el ademán sagrado de sembrar.

-Felizmente creo que Las Voces Blancas lo consiguió. Por lo menos ponemos toda la intención y dedicación para que así sea.

- Recién hablabas  de apoyar nuestros  autores nativo ¿esto también incluye a los autores de raíz  folklórica  latinoamericanos?

PG-No, estamos abocados a difundir solo nuestro cancionero.

AP- Y es causal de varias peleas.

SC-Consideramos que podemos escuchar todo pero debemos defender lo nuestro, durante 12 años tuvimos un pie de King  Kong sacándonos la cultura, tratando que nuestras raíces desaparezcan. Y aquellos que hemos podido transitar al lado de grandes autores, poetas y músicos, merecedores de nuestro respeto debemos darlos a conocer a los jóvenes de hoy. Aunque nosotros nos dimos el lujo de grabar un longplay en el año’78”Las Voces Blancas cantan a Latinoamérica” donde  se enseñoreaban los ritmos folklóricos  latinoamericanos, pero hoy es distinto.

-Tantos años como integrantes del grupo ¿No hay autoría en  letra o música de Pepino o Stella?

AP-No hay porque haberlos. Hay solamente arreglos de Stella.

PG- Bueno, tuvimos algunos integrantes como Julio Olivera o  Héctor Quattromano que si lo han hecho. En general los grupos vocales no hacen sus propios temas puede ser Zupay con algo sobre Juanito, Los Arroyeños, los viejos Andariegos, las formaciones más antiguas de Los Trovadores.

TIEMPO DE VOCALES

-¿Cómo se gesta Tiempo de vocales?

PG- Por necesidad. Fundamos la cooperativa junto a grupos como Los Arroyeños, Cantoral, Santaires, Ashpamanta, Albahaca, Refusilo, Quinteto Tiempo, Los Huanca Huá, Los Originales Trovadores, Grupo Vocal Argentino, Gente de Canto, Vocal Reencuentro y Surcanto. Con ellos analizamos la posibilidad de poder estar nuevamente en contacto con el público, quien colmó totalmente las instalaciones del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal durante junio y julio de 2001.Tuvo una particularidad, algunas noches había tanto público en la sala, que la gente se sentaba en los pasillos para escuchar desde allí. Fue emocionante. Nos dimos cuenta que había un público ávido por escuchar lo nuestro.

AP-Fue la opción para encontrar un lugar donde el hecho artístico esté permitido, para nosotros y para los nuevos. Además como nuevo integrante veía que los objetivos de difundir y apoyar era tan fuertes que me atemorizaba no tener escenarios, estaba un poco desquilibrada la balanza de nuestro canto.

SC-Fue como abrir una brecha, un camino para la continuidad  de nuestra expresión.

-Aunar voluntades y esperanzas…

-Sí especialmente de la nueva extracción que estaban en el interior del país esperando un guiño desde la capital.

-Este año Tiempo de vocales estuvo en La Plata.

AP-En realidad solo estuvo dos días porque hubo problemas internos en el Teatro Argentino, no se cumplió el programa. En octubre se realizó  un ciclo muy significativo en la Unidad Cultural Don Carlos, en el Abasto donde actuaron: Grupo Vocal Argentino, nosotros, Cantoral Quinteto Tiempo, Los Originales Trovadores, como grupos de apoyo: La propaladora, Ashpamanta, Albahaca, Gente de Canto y Melomanía.

SC-¡Ojo! no fue Tiempo de vocales porque no tuvo carácter federal. Los grupos que conformamos la comisión del mismo no pudimos poner de acuerdo con ninguna Comisión de Cultura para traer gente desde el interior.  Esperemos que el año que viene no suceda lo mismo.

PG- Es muy interesante la cantidad de materiales discográficos que nos mandan al programa de radio Vocales para los vocales porque salimos en 22 filiales del interior de radio Nacional. Aunque quedan muchas localidades sin cubrir,  aunque no pueden escucharnos conocen el movimiento, y nos envían cartas, e-mail, y  trabajos bellísimos para que los tengamos en cuenta. Lamentablemente  a veces nos mandan tríos, que no conforman el concepto de grupo vocal. Nosotros apoyamos de cuarteto en adelante, con menos integrantes no da el trabajo armónico.

 Esto pasa cuando  un grupo nació como quinteto y alguno abandona por distintos motivos como puede ser los laborales, y queda un trío con añoranzas que no entra en el concepto que  nosotros manejamos

GIRA SIN BRONCEADO

-Este año fueron de gira a Brasil ¿cuéntennos como les fue?

PG-¡Excelente!, nos fuimos durante todo el mes de mayo a Brasil.  Era un espectáculo que realizaba un programa para festejar sus 30 años de vida, al productor le pareció oportuno hacerlo con nosotros nuevamente ya que habíamos estado hace 28 años, pero en esa oportunidad duró todo un año la gira. Los tiempos cambian.

Hicimos Belo Horizonte, San Pablo, Porto Alegre, Pelotas, Curitiba, etc.

-¿Y el bronceado caribe?

SC-Olvidado en una valija. Llovió todos los días. Pero quiero  aprovechar el reportaje para hacer un agradecimiento especial a Inés Tula, porque Paula tuvo que viajar de urgencia a Francia, y antes que la gira hiciera agua la llamamos a  Inés, ex integrante de Santaires, quien no solamente vino de inmediato, sino que se aprendió todos los temas en muy poco tiempo y viajó con nosotros durante un mes.  Más allá de lo profesional, un ser humano excepcional, la sentimos a nuestro lado como si hubiera sido nuestra compañera de toda la vida

MATERIAL DISCOGRÁFICO 

-“Moneda del alma” ya tiene unos años ¿no es tiempo de sacar nuevo material discográfico?

PG-Estamos en eso.  Nos atrasó mucho los 2 viajes de Paula. Después de 32 años  de sacar el primero, estamos para largar el segundo volumen  homenaje a don Atahualpa Yupanqui, la mayoría de los temas musicalizados por Roberto Chavero, su hijo.   Esperemos terminar las tratativas para dar como regalo el primero, porque no está en la calle.

SC-Además intentamos sacar “Mujeres Argentinas” compartiendo nuestro canto con los coros del país. Desde hace 2 años hacemos una gira de dos meses recorriendo diferentes lugares del interior del país para conocer los coros. Una patriada porque vamos sin contratación.

EN CARPETA

 -En esta formación hay 3 generaciones, entonces seguros los objetivos que les queda pendientes no son los mismos ¿o sí?

SC- Estamos orando a Dios para conseguir el año próximo una sede en capital donde se pueda realizar Tiempo de Vocales. Porque hay grupos del interior buenísimos que esperan una convocatoria de parte nuestra para mostrar su canto en Buenos Aires y a nosotros nos desespera no poder cumplirlo.

Además nos falta concretar el tan mentado viaje a la Antártida.

-¿Que es lo primero que les cantarías a esos pioneros?

SC-Allí mi argentina, un tema de Lilian Dee grabado en el’72, sería lo primero que les cantaría a esos hermanos argentinos que habitan lugares tan inhóspitos de nuestra patria.

AP- Stella ¿Querés que te diga algo? Me dejas helado. Risas………..

PG- En mi caso es lograr tener una casa y la peña de los grupos vocales, para que los del interior puedan pasar por allí como hotel. Porque si bien conseguimos el apoyo de varias empresas de micros nos es muy difícil alojarlos en Capital Federal. Y todavía falta un programa televisivo.

AP-Hace 4 años y medio que estoy y mi objetivo no cumplido es grabar, espero concretarlo pronto.

LM-Somos dos deseando lo mismo.

SC- ¡Como que no grabaron! ¿Y el homenaje a Fanny?

LM- Yo no lo escuché.

RJ-Un objetivo no cumplido es encontrar un manager que alivie un poco la tarea a mamá de conseguir actuaciones

SC- En realidad hay tantas cosas logradas que no sé que más se puede pedir.

AP-Que  salga esta nota por ejemplo. (Risas en general)

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