Juan de Garay llamó al
territorio "La Otra Banda" cuando, luego de fundar
Santa Fe en 1573, ingresó a las tierras para
explorarlas; y al considerarlas una extensión de
Santa Fe las entregó a sus acompañantes en
reconocimiento por la labor realizada, y a los
efectos de que iniciaran su poblamiento. De esa
manera, ocupado el territorio y asegurada la
defensa y dependencia del mismo de Santa Fe, se
comenzaría a poblar estableciéndose estancias para
la cría de ganado.
El fundador de Santa
Fe, don Juan de Garay, llegó a la región alrededor
del ano 1573. Poco después se trasladó a este
nuevo territorio su yerno, Hernando Arias de
Saavedra (Hemandarias). Este conquistador organizó
expediciones al interior de la provincia y no
tardó en librar combates con los indígenas, a
quienes venció y redujo.
Su primera localidad
fue la Bajada del Paraná, surgida espontáneamente
en 1730. Sobre la segunda mitad del siglo XVIII,
los jesuitas, desde el noroeste, iniciaron una
corriente colonizadora que no se plasmó, como
había pasado en otros lugares, en la fundación de
misiones, sino a través de oratorios en torno a
los cuales se formaron pequeños asentamientos,
entre los que destacó el de San Miguel.
FUNDACIÓN DE LAS CIUDADES
En 1749, el gobernador
de Buenos Aires, José de Andonaegui inició una
expedición contra los aborígenes charrúas de la
Banda Oriental y el territorio de Entre Ríos, que
abrió el camino para la colonización desde el sur.
Tomás de Rocamora (que llamó por primera vez a
estas tierras "entre ríos"), fue el primer
encargado, por orden del virrey Vértiz, de
explorar y fundar oficialmente ciudades en esta
región. Así aparecieron a partir de 1783, San
Antonio de Gualeguay Grande (Gualeguay),
Concepción del Uruguay y San José de Gualeguaychú.
El rápido progreso
económico, basado principalmente en el ganado
existente, permitió que hacia fines del siglo XVII
y comienzos del XIX, se embarcaran grandes
cantidades de cuero, se construyeran fábricas para
el procesamiento de carne y cebo y se utilizaran
las reservas de madera de ñandubay para la
construcción de postes y las piedras calizas de
buena calidad con que se contaba, para la
construcción
ORGANIZACIÓN NACIONAL Y LOS CAUDILLOS
Entre Ríos se plegó
inmediatamente a la causa de la Revolución de
Mayo y las ciudades de la costa del Paraná
abastecieron a la expedición de Belgrano al
Paraguay. La relación con Buenos Aires cambió
cuando el Triunvirato, en 1811 firmó un
armisticio con el gobernador Elío de Montevideo
que lesionaba los intereses entrerrianos a favor
de los bonaerenses. Desde ese momento Entre Ríos
adquirió un carácter fuertemente federal.
Entre Ríos se unió a
Corrientes y Santa Fe, al rehusarse a enviar
representantes al Congreso de Tucumán, apoyando
el organizado por Artigas en Paysandú. La
provincia colaboró con Artigas hasta que
Francisco Ramírez tomó el liderazgo de
la causa federal dentro del territorio
entrerriano.
Ramírez se unió a López de
Santa Fe contra Buenos Aires en la derrota que
le inflingieron en la batalla de Cepeda (1820),
que desembocó en el tratado de Pilar, suscripta
entre las tres provincias y que fue el primer
tratado interprovincial.
Ramírez
derrotó a Artigas, quien al perder el dominio
sobre la región, había organizado una ofensiva
contra él. Esto posibilitó que el caudillo
entrerriano se convirtiera en el hombre fuerte
de la autónoma "República Entrerriana" que
comprendía además, los territorios de Corrientes
y las antiguas misiones jesuíticas, comenzando
una política de fomento de la agricultura,
estimulando a la ganadería y prestando especial
interés en la instalación de escuelas públicas
en todo el territorio.
Las diferencias personales y políticas con el
caudillo santafesino López, sumado a las guerras
civiles que se libraban en la región, culminaron
en una serie de hostilidades, durante las
cuáles, Ramírez fue derrotado y
asesinado, disolviéndose la República
Entrerriana.
Entre Ríos rechazó
la constitución unitaria llevada adelante por
Buenos Aires, pero colaboró en la guerra contra
Brasil desde que se inició el enfrentamiento
hasta 1832.
Un período de anarquía sufrió durante en pasajes
de la década de 1830 con gobernadores que se
sucedían infinitamente hasta que López designó a
Pascual Echagüe para este cargo, permaneciendo
en la órbita de poder del gobernador de Buenos
Aires, Juan Manuel de Rosas.
En Entre Ríos y otras
provincias se fue gestando poco a poco un foco de
oposisción a Rosas, hombre fuerte de la nación. En
1841 en Caaguazú, Echagüe al mando de las fuerzas
de Rosas fue derrotado por el general Paz.
Justo José de Urquiza, comandante
de las fuerzas rosistas, se hace cargo de la
gobernación decidido a recuperar el orden. Expulsa
a las fuerzas invasoras de Corrientes e inicia un
período de prosperidad para la provincia.
Se crean escuelas regladas por un Consejo
Provincial de Educación, entre las que destacó, el
Colegio de Concepción del Uruguay, lugar de
aprendizaje de las últimas corrientes del
pensamiento europeo.
Se crearon las Estancias del Estado, con cuyas
ganancias se otorgaban préstamos sin interés para
proyectos industriales, destinándose también a la
construcción de obras públicas.
Los bloqueos anglo-franceses contra Buenos Aires
(1838 - 1840 y 1845 - 1848), habían obligado a los
buques mercantes a remontar los ríos Paraná y
Uruguay, favoreciendo a Entre Ríos en el comercio,
monopolizado desde siempre por el puerto
bonaerense. Cuando los bloqueos fueron levantados,
el resentimiento provocado por este hecho, junto
con la tradicional insistencia de Entre Ríos en un
federalismo verdadero, constituyeron las bases de
la desición de Urquiza de
derrocar a Rosas y unir al país bajo una
constitución. Lal batalla de Caseros, en 1852,
marcó la victoria decisiva de Urquiza.
El congreso
constituyente de 1853, firmado por todas las
provincias, a excepción de Buenos Aires,
federalizó la ciudad de Paraná como capital
provisional y declaró a Urquiza
como primer presidente (1854-1860).
Entre Ríos luchó lealmente a favor de la
Confederación en las batallas de Cepeda y Pavón,
ganadas sin embrago por las fuerzas bonaerenses.
La Convención Constituyente, que dictó la
Constitución Entrerriana, reunida en Paraná en el
año 1860, eligió al General Urquiza
como Gobernador de la Provincia, quien volvió a
serlo en el período 1868 - 1870.
En ese momento, el General Ricardo López
Jordán aspiraba a ser el nuevo
Gobernador. Después de la visita del Presidente
Sarmiento, en 1868, y como consecuencia de la
elección de Urquiza como
Gobernador de la Provincia estalló un movimiento
sedicioso encabezado por López Jordán.
El General Urquiza no llegó a
completar los cuatro años del período
constitucional de gobierno provincial, porque fue
asesinado el 11 de abril de 1870.
Después de los
acontecimientos que culminaron con la muerte del
General Urquiza, el Presidente
Domingo Faustino Sarmiento, desconoció la
autoridad de López Jordán y envió
ejércitos a la provincia de Entre Ríos para
intervenirla. Este a su vez, organizó un ejército
para defenderla. El choque de ambos tuvo lugar en
Ñaembe (territorio correntino) el 24 de enero de
1871. López Jordán, vencido, se
refugio en Brasil.
La Intervención se
suspendió cuando, como resultado de los comicios,
se eligió como gobernador a Don Emilio Duportal.
Ante la renuncia de Duportal la legislatura
provincial nombró al Dr. Leónidas Echagüe para
concluir el período 1871 - 1875. El gobernador
debió soportar la amenaza de un levantamiento e
invasión Jordanista, como consecuencia de la
decisión de la legislatura de prorrogar su
mandato.
INMIGRANTES Y COLONOS
El general
Justo José de Urquiza dio un gran impulso
a la colonización. Por su iniciativa, el 1º de
julio de 1857 se instaló en el este de la
provincia un importante grupo de suizos,
provenientes en su mayoría del cantón de Valais.
Allí fundaron colonia San José y comenzaron a
cultivar la tierra. En 1859 llegaron nuevos
grupos. Ruso-alemanes del volga, agricultores y
avicultores, ingresaron en el año 1878. Formaron
aldeas en la colonia General Alvear, del
departamento de Diamante. Después se distribuyeron
por toda la provincia. A fines del siglo pasado
llegaron grupos de Judíos. se dispersaron por las
colonias Lucienville, Clara, San Antonio, López,
Berro y Santa Isabel. Se dedicaron a la cría de
ganado, la industria lechera,. la avicultura y la
fruticultura. Hubo también contingentes de
latinos, españoles e italianos, que vinieron a
poblar Entre Ríos, así como otros rincones del
país. con el tiempo, inmigrantes y criollos
compartieron educación, trabajo y sacrificio, y
todos juntos forjaron un gran pueblo sobre la
tierra generosa de Entre Ríos.
Desde la década de
1870, Entre Ríos presenció el incremento del
establecimiento de colonias agrícolas. Sarmiento
estableció la escuela Normal en Paraná en 1871,
ciudad que reemplazó como capital provincial a
Concepción del Uruguay en 1869.
El Banco de Entre Ríos se creó en 1884 y la
provincia estuvo gobernada durante la última
década del siglo XIX por gobernadores progresistas
que permitieron la creación, en 1900, de la
primera cooperativa agrícola
CLIMA
Por su situación
geográfica en Entre Ríos la temperatura disminuye
de norte a sur. Dado esto podemos encontrar dos
regiones climáticas: una subtropical sin estación
seca y otra cálida.
La primera afecta a
los departamentos de Federación, Feliciano,
Federal y norte de La Paz. Los inviernos son
suaves y los veranos con temperaturas promedio
superiores a los 26ºC. La temperatura media anual
es de 20ºC . Las precipitaciones superan los 1.000
mm. anuales y predominan los vientos norte, este y
noreste.
La segunda región
climática, que corresponde al resto del
territorio, presenta inviernos cuya temperatura
media oscila entre los 7º C y 10º C., y en verano,
entre los 19ºC y 23ºC. La amplitud media varía
entre los 10ºC y 16ºC. En esta zona se encuentran
presentes vientos del sur, sureste, noreste y
pampero. Las precipitaciones, en promedio, son
inferiores a los 1.000 mm anuales.
GEOGRAFIA
El relieve
entrerriano presenta un paisaje de llanura
sedimentaria originado en la erosión, levemente
ondulada, de alturas no superiores a los 100
metros. Estas alturas, mal llamadas cuchillas,
son en realidad lomadas que constituyen una
prolongación del relieve de Corrientes y que al
ingresar a la provincia se divide en dos brazos:
el occidental o de Montiel, de dirección
sudoeste y que llega hasta las cercanías del
arroyo Hernandarias y el brazo oriental o
Grande, que desde el sudeste llega hasta el sur
del departamento Uruguay. Estas lomadas
determinan la divisoria de aguas: las pendientes
hacia el río Paraná y hacia los ríos Uruguay y
Gualeguay.

Además de estas
lomadas, existen tres prolongaciones de dirección
Norte - Sur, entre los arroyos Nogoyá y Clé; otro,
entre éste y el río Gualeguay y por último, otro,
entre el río Gualeguay y el Gualeguaychú.
En la zona de Diamante, Victoria y Gualeguay, las
lomadas dan al paisaje un aspecto de toboganes
gigantes.
La base de la llanura sedimentaria es de origen
precámbrico, sobre cuya superficie se fueron
depositando los sedimentos afectados por
movimientos epirogénicos, especialmente por
formaciones del período Cenozoico con ingresiones
marinas del Mioceno-Plioceno y del Holoceno.
Desde su propio
nombre, la provincia denota la fuerte presencia de
cauces hídricos que han determinado su demarcación
geográfica e influido en su economía. Los dos
principales, el Paraná y el Uruguay, aglutinan a
las grandes localidades en sus márgenes. Estos dos
ríos forman subsistemas o pendientes dentro de la
provincia a los cuales se han sumado otros dos.

PENDIENTE DEL
PARANA
Presenta cauces que se encuentran entre los ríos
Gualeguay y Paraná y desembocan en este, único de
esta pendiente que nace fuera de la provincia, en
el territorio brasileño, y tras un recorrido de
más de 3.800 km, desemboca en forma de Delta, en
confluencia con el río Uruguay. La costa
entrerriana del río Paraná es alta y barrancosa
hasta la ciudad de Diamante, y a partir de aquí,
la altura de la costa se invierte, dando lugar a
la formación del Delta. Los principales ríos de
esta pendiente son: el Guayquiraró (140 km.) que
sirve de límite con la provincia de Corrientes; el
río Feliciano (198 km.), que nace en la lomada del
Mocoretá y desemboca en las inmediaciones de
Piedras Blancas; el Hernandarias (limita los
departamentos de La Paz y Paraná); el arroyo de
Las Conchas, que desemboca en Villa Urquiza; el
arroyo Salto, lo hace en las cercanías de La
Juanita y el arroyo Ensenada, que desemboca al
norte de la ciudad de Diamante.
PECES
La fauna ictícola
entrerriana está compuesta por más de 200
especies, entre las que se destacan diversas
clases de peces: armado, surubí, patí, dorado,
sardina, sábalo, manduví, anamengüí, boga, pacú
y dientudo.

FLORA
Son formaciones
vegetales que presentan como característica
común ser muy tupidos, lo que dificulta el paso
del hombre montado a caballo o a bordo de un
automóvil Hay montes en el centro y en el
noroeste de la provincia. Las especies que los
forman son el ñandubay, el algarrobo, el
espinillo, el chañar, el tala, el molle, el
lapacho y el timbó.

EL
MONTE BLANCO
Otra clase de monte
está ubicado en el Delta del Paraná. sus árboles
son de madera blanda y pulposa, de hojas grandes.
Algunas de las especies arbóreas que se encuentran
en esa zona son el sauce criollo, el colorado o de
la costa; el álamo criollo, el Carolina y de
canadá, los ceibos, curupiés, timbúes, canelones,
laureles y falsos alisos
PLANTAS ACUATICAS Y FORRAJERAS
Una rica flora
acuática puebla los ríos y lagunas: el irupé, el
repollito de agua, camalotes y achiras. Y más al
sur, donde las tierras son aptas para la cría de
ganado, se extiende un espeso manto herbáceo sin
formaciones arbóreas
EL
PALMAR DE COLÓN
En colón se presenta
una formación de palmares (yatay) a manera de un
bosque abierto. Esta misma especie de palmeras
también se desarrolla en concordia.
PARQUE NACIONAL EL PALMAR

TURISMO

GUALEGUAYCHU
Turísticamente, su
repercusión y trascendencia se debe al denominado
“Carnaval del País”, que se desarrolla anualmente
en un marco de suntuosidad y esplendor, acaparando
la atracción de visitantes de todo el país y de
países vecinos.
Los verdes,
todo el año hacen de Gualeguaychú un lugar para
comulgar con la naturaleza
Pero además, bendita
con todo lo que es espectacular en la
naturaleza, la región tiene el privilegio de
estar bañada por las aguas limpias de los
majestuosos ríos Gualeguaychú y Uruguay, riachos
y vertientes naturales.
Todos
estos recursos la proveen de hermosas playas de
arenas blancas en las que se diseminan espesos
bosquecillos de ñandubayes y aromitos

COLON
Alternativas de todo
tipo se suman al proyecto de este lugar pensado y
preparado para recibir al turista, cuya presencia
cada vez mayor, la denuncian sus playas y
alojamientos concurridos durante todo el verano.
Cada una de las propuestas de Colón están teñidas
de aventura y emoción: sus aguas termales, sus
palmares y el río, así como la calidad de su
excelente infraestructura que brinda al visitante
la más cálida bienvenida.
CONCORDIA
La región era habitada
por pueblos nativos pertenecientes a parcialidades
charrúas y también por los guaraníes, que habían
llegado a la zona desde el norte, unos 500 años
antes.
Por el 1700 los jesuitas erigieron un oratorio
bajo la advocación de San Antonio de Padua, con
una pequeña guarnición de indios misioneros. Más
tarde los jesuitas fueron expulsados y se que la
región quedó olvidada.
La atención vuelve a
centrarse en estas tierras cuando el General
Artigas inicia el éxodo oriental, entre los años
1811 y 1812. Entre distintas versiones se señala
al 29 de Noviembre de 1831 como su fecha de
fundación, mediante un decreto de la Asamblea
General reunida en Paraná.
GUALEGUAY
Frente a la Plaza Constitución se encuentra este
maravilloso templo que data del año 1836. Su
construcción comenzó bastante tiempo antes, allá
por el año 1807 y su estructura fue diseñada en
forma de cruz latina, con una nave central, dos
laterales y con 38 columnas estilo dórico. La
altura en su parte superior alcanza los 53 metros.
Sus altares han sido totalmente construidos en
mármol de carrara y ónix. En todo su interior
pueden admirarse magníficos frescos, obra del
artista José Pierini.
Otras
excursiones recomendadas son: Concepcion del
Uruguay, Federación, Villa Elisa, Paraná,
Victoria, Villa Urquiza, La Paz, Villaguay,
Chajarí, Diamante, Ibicuy, Villa Paranacito, y
Hernandarias.
CARNAVAL DE GUALEGUAYCHU
HISTORIA
Desde
fines del siglo 19 Gualeguaychú, al igual que
otros pueblos de la provincia, tuvo en sus corsos,
la máxima expresión de alegría y diversión
colectiva. En un principio, el corso se
desarrollaba por las tardecitas, ya que la ciudad
no contaba con adecuada iluminación (la energía
eléctrica recién vino en 1907).- En las primeras
décadas del siglo pasado, los corsos que se
extendían por calle 25 de Mayo desde Rocamora
hasta Mitre, alcanzaban un esplendor comparable al
actual.- El paso por dicha arteria, se hacía de
ida y vuelta. Numerosos palcos instalados por las
familias cubrían las veredas desde una punta a la
otra del circuito, casi sin separación entre unos
y otros. Sus dueños competían para tener el palco
mejor
engalanado
e iluminado. Numerosos carruajes poblaban el
circuito llevando a las niñas mas bonitas, con sus
trajes de fantasía. Era tal la cantidad de
serpentina y papel picado utilizado en todo el
trayecto, que a menudo los cocheros debían detener
la marcha para desatascar los ejes. Los jóvenes
intercambiaban con las niñas los clásicos ramitos
de flores, lo cual muchas veces servía como
pretexto para iniciar una relación. En ese marco
apoteótico de las primeras décadas, una de las mas
célebres atracciones, ha sido sin duda, la
Comparsa de Nerón.
Representaba al emperador romano, con toda su
corte, guerreros, poetas, y era tal el números de
sus integrantes, que cuando la primera escuadra
iba llegando a la calle España, la última recién
estaba saliendo de Rocamora, es decir mas de
cuatro cuadras y de 200 integrantes. Una sola de
las escuadras eran guerreros, montados en caballos
blancos que ocupaban casi una cuadra del circuito.
Su creador fue Abelardo Devoto, aficionado a la
música y a los temas clásicos, y su hojalatería de
la calle Churruarín servía como centro de t
rabajo
de la comparsa. Alrededor de 1930, se construye en
el centro de la ciudad, una enorme pasarela de
madera que se extendía por encima del circuito
entre ambas veredas de la 25 de Mayo y en cuya
parte superior actuaban las orquestas, murgas y
conjuntos. En las décadas siguientes, años 30 y
40, se impusieron las murgas tradicionales, que al
igual que las uruguayas de hoy día, cantaban sus
canciones y eran autoras de sus propias letras que
contenían numerosas apreciaciones
y
críticas sobre temas del momento en la ciudad. Los
cánticos ocurrentes y la gracia de los escoberos,
diablos y demás figuras, otorgaban atractivo
a las numerosas agrupaciones que venían al centro
desde todos los barrios. Por entonces, estos
conjuntos se nutrían exclusivamente de la
periferia de la ciudad y no contaban con
presencias femeninas. En las décadas siguientes,
la irrupción de las murgas con cornetas de caña y
papel, enterró a las ingeniosas y divertidas
murgas cantadas, con lo que el corso comenzó a
languidecer lentamente. Para mediados de la década
del 70, parecía que el carnaval de Gualeguaychú
nada mas tenía para ofrecer. Y por si algo faltaba
para restarle atractivo, numerosos juegos además
del de agua, habían degenerado en violencia, por
lo que poco
|
 |
 |
a
poco, las familias se iban alejando de nuestros
corsos.- ¿Qué es lo que operó la transformación
asombrosa que llevó a nuestros coros al rango de
los mas deslumbrantes del país? Varios factores:
En primer lugar, en Gualeguaychú se celebra desde
1959, un desfile de carrozas estudiantiles.
Participando en él, nuestros estudiantes desde ese
entonces, aprenden a crear, pintar, decorar,
armar, diseñan, sueldan, iluminan, y en general
crean obras magníficas aprovechando
elementos constructivos que la gente les regala o
simplemente tiran por inútiles. Es decir, que la
mayor parte de los gualeguaychuenses de 50 años
para abajo, alguna ve han hecho carrozas o ayudado
en las mismas. Esto, con el paso de los años, le
ha dado a Gualeguaychú una especie de
profesionalidad colectiva, que algún día tenía que
manifestarse en otra forma. Y entonces aparece en
el tiempo, la unión de las circunstancias que
hicieron posible a ese pueblo artístico y
talentoso manifestarse y proyectarse en algo mas
trascendente. En el año 1978 el comerciante
Luis E. Daroca
propietario por entonces de un supermercado que se
encontraba en 25 de Mayo y Caseros, propone una
nueva forma de organizar nuestros corsos. El mismo
Sr. Daroca, había financiado en los años
anteriores, la comparsa que llevaba el nombre del
supermercado y a la vez su propio apellido (Daroca)
al revés: Acorad.
La
Comparsa Acorad había sido un éxito
resonante porque revolucionó nuestros
tradicionales corsos en los que predominaban las
viejas murgas. Pero el esfuerzo financiero difícil
de sobrellevar, mas la creciente de ese año 78 que
inundó su negocio,
hicieron que Daroca se diera por
vencido. Sin embargo eso le sirvió para darse
cuenta que si queríamos mejorar el nivel del
carnaval, había que organizarlo de otra forma. En
primer lugar, proponía que se cobrara una entrada.
Hasta entonces los corsos eran gratis. Y proponía
que la recaudación fuera para los que presentaban
espectáculos. Y para ello el corso debían
organizarlo los propios actores. Pero para que no
se transformara en un negocio lucrativo, exigía
que estos actores que presentaran espectáculos y
organizaran el carnaval, no fueran personas
particulares, sino instituciones. El Intendente
era por entonces el Ingeniero
Isidoro Etchebarne
(Balucho) y aceptó la modificación, por lo
que se llamó a todas las instituciones y entre
varias de ellas, eran 15 aproximadamente, se formó
la primera comisión de corsos, bajo la nueva
organización. Al primer corso lo organizaron en
1979. Entre ese año y el siguiente empezó a
levantarse el nivel. Influyó mucho que esta nueva
Comisión de Corsos trajo muchas comparsas de
prestigio, como las de Corrientes, otras de
Brasil, etc. y ello produjo un efecto de contagio.
El gran estallido se produjo en 1981, en cuyo
corso las comparsas de Gualeguaychú, dieron un
salto en la elevación de su calidad que
alcanzó de golpe un brillo muy cercano al actual.
Pero antes de 1981 ya habían nacido algunas de
esas comparsas, como Papelitos del Oeste (1977) y
O’ Bahía (1980). En 1981 aparecen las restantes:
Marí Marí, Kamarr y Ara Yeví.A
continuación una breve síntesis de los comienzos
de cada una:
PAPELITOS:
A principios de 1977, en el Barrio Oeste, en la
cuadra de calle Avellaneda entre 25 de Mayo y San
Martín, un grupo de niños había formado una
pequeña comparsa infantil y todos los días al
anochecer, hacían sus ensayos desfilando por las
inmediaciones de esa cuadra. Al principio eran
diez o doce, pero con el correr del los días se
iban anotando nuevos integrantes hasta que
llegaron a 40. Cuando los padres vieron la
dimensión que estaba tomando la comparsita
decidieron reunirse para ayudarlos y darles alguna
organización. Fue así como Don Marcelino Amarillo,
que vivía en el Barrio Oeste desde 1946 y era
músico de la banda del Regimiento, comenzó a
prepararlos. A los pocos días la batucada infantil
había adquirido un ritmo que llamaba la atención y
todo el barrio salía a la hora de su paso. Por
aquel entonces el Club Juventud Unida,
organizaba unos festivales que se llamaban El
Carnaval de la Alegría en que había concursos en
todas las categorías. El grupo
de padres, entre los cuales estaba
Mirta Rodríguez de Larrivey,
Rosbel Ríos, María Rosa de Arakaki, Marcelino
Amarillo, entre otros, decidieron inscribir la
comparsa infantil para concursar en el Carnaval de
la Alegría. Como no tenían muchos recursos para
hacer los trajes, resolvieron confeccionarlos en
papel crepé de distintos colores, adornados con
cintas de papel metalizado y la plumas las
imitaban con penachos recogidos en el campo, a los
que teñían. Cuando hubo que buscar un nombre para
inscribirse, una de la madres dijo al verlos con
sus trajes: pero si se parecen unos papelitos...
Entonces alguien propuso que llevaran por nombre
Papelitos. Pero estos no estaban de
acuerdo, porque querían que en el nombre estuviera
representado el Barrio. Fue así que otro propuso
un nombre que conformara a todos:
Papelitos del Oeste.
Su actuación en el Carnaval de la Alegría fue todo
un éxito y ganaron el primer premio en la
categoría infantil. Y tal fue su entusiasmo que
resolvieron inscribirse ese mismo año, 1977, para
concursar en la misma categoría en el Corso
Oficial. Allí tenían un duro rival, que era la
comparsa Acoracita que era la versión
infantil de Acorad, por entonces la sensación de
nuestro carnaval. Y Papelitos del Oeste logró la
hazaña de ganarle a todas sus competidoras y
llevarse el primer premio de la categoría en el
Corso Oficial. Al año siguiente, agregaron algunos
integrantes de mayor edad y resolvieron
presentarse en la categoría mayor. Y nuevamente
Papelitos del Oeste gana el primer premio pero
ahora en la categoría máxima de comparsas. Ese
mismo año, ante el sacrificio que les había
costado vestir toda la comparsa, llegan a un
acuerdo con el Club Juventud Unida, por el cual en
adelante representarían a esa institución, que se
hacía cargo de la financiación. Fue en esa ocasión
en que se modificó el nombre, suprimiendo al
agregado del Oeste con lo que pasó a llamarse
Papelitos. Y representando a Juventud ganaron
nuevamente en la categoría mayor en los años 1979
y 1980. Hasta entonces los directores habían sido
Mirta Rodríguez de Larrivey, Juan Martínez,
Giovanna Benedetti de Ernalz. Para 1981 resuelven
representar un circo. Se llamó Papelitos Circus
Show y la dirigió la Sra. Lala E. de Torrusio.
Ese año alcanzó un esplendor muy parecido al
actual. Ya se habían abandonado los
característicos trajes de papel que le dieron el
nombre y habían aparecido las lentejuelas, las
plumas brasileñas o africanas, piedras,
mostacilla, etc. Con el circo Papelitos había
superado los 200 integrantes, fue la mas numerosa
que se ha visto en nuestro carnaval. Sin embargo,
pese al brillo alcanzado, cuando parecía que en
1981 debía triunfar nuevamente, Papelitos conoció
por primera vez el sabor amargo de la derrota. Ese
año debutó ganado Marí Marí. De
ahí en mas Papelitos siguió perfeccionándose y ha
vuelto a ganar en otras oportunidades como cuando
representó estampas y música de Entre Ríos o mas
recientemente El Quijote de la Mancha en 1992 y
1993.
MARÍ-MARI:
(Buen día,
en
mapuche ). El Club Central Entrerriano, era una de
las instituciones que integraban la nueva comisión
de corsos que se había fundado en 1978. Pero no
tenía mayores antecedentes en materia de
espectáculo de carnaval, salvo una Scola do
Samba que había presentado en 1972 dirigida
por Osvaldo Rey. El delegado de Central
Entrerriano ante la Comisión de corsos era el
joven José María Bértora, Morochito, hijo
del Dr. José María Bértora, quien durante tres
décadas había ocupado en forma casi permanente la
Presidencia del Club y por cuya gestión se
compraron los primeros inmuebles con los que se
hizo la actual sede además del gimnasio que lleva
su nombre. Morochito Bértora era el que mas
insistía en que el Club presentara algún
espectáculo para carnaval, porque de ese modo se
aseguraba una mejor participación en las
ganancias. Fue así como en el año 1979 Central
Entrerriano presentó una carroza muy bien
realizada y en la que tuvo mucho que ver el
trabajo de la Sra. Nélida Bermúdez de Irigoyen,
Nelita. En la carroza de 1979 iba la Reina de
Central, Srta. María Elena Schaaf, que si bien no
fue consagrada reina del carnaval de ese año, sin
embargo la carroza como tal, ganó el primer premio
en su categoría. Por aquella época un grupo de
matrimonios del Club Central, habían viajado a
Concepción del Uruguay para ver desfilar una de
las grandes comparsas de Corrientes (Por entonces
la ciudad de Corrientes era considerada Capital
del Carnaval del País). Entre otros habían viajado
el Dr. Eduardo Baretich, que era presidente del
Club, Pibe y Gladys Aleu, Nelita y Betucho
Irigoyen. En esa ocasión Nelita le dijo a Baretich,
un poco en serio y un poco en broma, luego de ver
pasar la gran comparsa: cuando quieran hacer una
comparsa como esta, avísenme... Al año siguiente
Baretich se presentó en su casa recordándole
la promesa. Pero como no había tiempo suficiente
(una comparsa lleva varios meses de trabajo)
resolvieron no presentar nada en 1980 pero si
ponerse a trabajar para 1981. Casi todo el trabajo
de la comparsa se realizó en la propia casa de
Nelita Bermúdez y su marido, Betucho Irigoyen, que
era muy amplia y estaba a una cuadra del Club en
calle Méndez de Chacabuco, ángulo Sudoeste. El
nombre de la comparsa lo extrajo Nelita de un
libro de leyendas indígenas. Marí Mari significa
Buen día o el amanecer. Por eso desde sus
comienzos se lo representa con un gallo o bien con
el sol naciente o ambas cosas. Una de las claves
del éxito de Marí Marí, aparte del esplendor de
sus trajes y la belleza de sus pasistas, fue la
canción. La música la extrajeron de una colección
de sambas brasileños que había traído el Dr.
Giovanni de Domini, quien había vivido muchos años
en Brasil. La letra fue escrita por Jorge Chavez
que junto con toda su familia fue uno de los que
mas trabajaron para la comparsa. La cantaba Dito
Olcese con una orquesta que dirigía Jorge
Reynoso y fue tal éxito de la canción que en pocos
días la cantaba todo Gualeguaychú no solo en el
corso sino en todos los barrios de la ciudad. Su
estribillo mas conocido y recordado era: Canta
canta linda gente, Que la alegría está aquí, El
carnaval ha llegado, Lo trajo ahora Marí Marí
Otras de las claves del éxito de Marí Marí
consistió en ser la primera comparsa que introdujo
al igual que las de Brasil un tema samba o samba
enredo tanto en la música como en el baile. Hasta
entonces las comparsas locales tenían en su
batucadas in ritmo mas parecido a las marchas
militares. Pero Marí Marí introdujo el ritmo de
zamba. Y además innovaron en el baile y la
coreografía introduciendo el samba. Para ello y
como parte de la preparación habían hecho varios
viajes, primero a Corrientes y luego al Brasil,
donde vieron las escolas batucadas. Y
trajeron la novedad a Gualeguaychú introduciendo
por primera vez las ahora célebre paradas de
batucada con cambios de ritmo, solos de casetas,
etc., que cautivaron al público acostumbrado hasta
entonces a otra cosa.- También en esos viajes
vieron como se bailaba el samba y algunas pasistas
de la futura comparsa, viajaron especialmente para
aprender esos pasos y luego enseñarlos a sus
compañeras. Tal el caso de Yolita Bermúdez
que era sobrina de Nelita. La carroza era
de gran tamaño, toda de color blanco, y en la cual
estaban representados tres elementos, el sol, el
gallo y la naturaleza: eran los símbolos de Marí
Marí. Su construcción la dirigió la arquitecta
Marta de Casas sobre una idea de Nelita Bermúdez y
se realizó en el galpón de Mendaro en Del Valle y
Alem. La Reina de Marí Marí era Gabriela Barcia.La
irrupción de Marí Marí con sus fabulosos trajes en
los que abundaban las plumas, piedras y
lentejuelas de gran calidad de confección, mas la
innovaciones en el ritmo musical y pasos de baile
y sobre todo lo contagioso éxito de su canción,
hicieron que en el año de su debut ganara el
primer premio. Esto se ha repetido muchos años al
punto de se la comparsa que mas primeros premios
ha ganado en Gualeguaychú. Sus éxitos mas
resonantes fueron la realización de temas como
Leyenda de la Victoria Regia, Aída, Flash Gordon,
Nelita (en su homenaje) Combustible para la
Ilusión, Afrú Zambó, etc. Luego durante quince
años fue dirigida por José
Luis Gestro
quien
le hizo ganar la mayor cantidad de primeros
premios (12) y cuya temprana muerte enluto al
carnaval de Gualeguaychú.
KAMARR:(luna,
en árabe) El Centro Cultural y Social Sirio
Libanés fundado por Don Habib Haddad en 1936,
había caído en una crisis, cuando se hiJk cargo de
su Presidencia el Dr. Julián Majul quien convocó a
toda la colectividad a realizar algo para
integrarse a la sociedad de Gualeguaychú. Una de
sus directivas, Olga Silio, que había sido
compañera de Numa Frutos cuando ambos eran
empleados de la Tienda Barato Argentino, luego
Casa Azcárate, propuso realizar una comparsa.
Decidido esto, presentó un proyecto Numa Frutos
que fue aprobado. El nombre Kamarr significa luna,
que es un símbolo muy importante en toda la
cultura árabe. Mucha gente trabajó y toda la
colectividad árabe le dio su apoyo. La carroza fue
realizada por un jovencito que por entonces solo
tenía 14 años, pero que luego se convertiría en
uno de los monstruos sagrados, del carnaval de
Gualeguaychú: era José Luis Gestro actual Directos
de Marí Mari. Kamarr se presentó
en una categoría inferior: como grupo
carnavalesco, es decir con menos integrantes que
las comparsas y ese año ganó en su categoría.
Luego ascendió a la categoría de comparsa.
ARA YEVI:
(tiempo de diversión en guaraní)
El Club Tiro Federal,
fundado en 1920, era otro de los integrantes de la
Comisión de Corsos creada en 1978. Al llegar el
carnaval de 1981 la Sra. Elena Taibo de Dacal,
cuyo hijo Mariano Dacal era jugados de fútbol de
las inferiores de Tiro, ofrece al Presidente
Ambrosio Lozano Aguiar, el aporte de su escuela de
baile, para formar una comparsa (ya lo había hecho
años antes con Acorad y luego pasó a colaborar
como coreógrafa en Kamarr en la que trabaja hasta
ahora). Un gran grupo de socios y sus
esposas, incluidos mucho dirigentes del fútbol, se
dieron a la tarea de organizar la comparsa que en
idioma Guaraní significa Tiempo de Diversión. Se
presentó por primera vez en 1981 representando el
Folies Bergere célebre teatro de revistas
de París. Su primera reina era la joven Roxana
Peirot que por entonces vivía en Rosario del Tala
aunque sus padres eran de Gualeguaychú. Entre las
pasistas mas destacadas de Ara Yeví se recuerda a
Rosario Lanjo y Ana María Frávega. También bailaba
un niños que se había destacado en la escuela de
la madre: Fernando Dacal de 11 años.
O’ BAHIA:
El Club de Pescadores de Gualeguaychú, fundado el
22 de Febrero de 1949 era otra de las entidades
que pertenecían a la nueva comisión de Corsos y
por lo tanto tenía la obligación de presentar un
espectáculo. Es así como presenta por primera vez
su comparsa O’ Bahía en el carnaval de 1980. Costó
un gran esfuerzo a los dirigentes del Club
Pescadores, presidido por el Sr. Antonio Peverelli,
armar la primera comparsa. Para juntar los
primeros fondos se hacían rifas y festivales en la
sede del Club. Algunos vecinos con Ruperto Gelós,
o Don Luis María Franchini, hicieron su aporte
económico. Pero hubo un matrimonio que fue pieza
clave en cuanto a contagiar a todos los demás su
entusiasmo para hacer nacer a O’ Bahía. Era el Sr.
Jorge Peralta y su señora Ada Killmarr de Peralta,
que tenían un negocio en calle Montevideo entre 25
de Mayo y San Martín. La Sra. Ada de Peralta se
recorría el pueblo entero buscando elementos,
colaboradores, pasistas. Para conseguir la
batucada que la hizo célebre, viajaron un día a
Fray Bentos el Sr. Peverelli y otros directivos de
la comparsa entre los cuales cabe recordar al
Profesor Jesús Legaria, que colaboró en los
inicios. En Fray Bentos conocieron al Sr. Rubén
Giménez, quien lograra una gran popularidad en
Gualeguaychú por el diestro manejo del redoblante,
conocido por su apodo Ojito.
EL GRAN ESTALLIDO:1981
es el año del gran salto en la calidad del
espectáculo. Porque no sólo Papelitos había
alcanzado la completa mayoría de edad con la
representación del Circo, sino que además, irrumpe
en forma espectacular Marí Marí (que debuta
ganado), aparece también Kamar que aunque en una
categoría inferior –grupo carnavalesco, hasta 80
personas- alcanza gran lujo en sus detalles, y
Ara Yeví
que también debuta ese año, además de O’ Bahía,
que salía por segunda vez. Ello además de otros
grupos ya desaparecidos como la Barra Divertida.
Lo demás es historia reciente: la proyección
nacional que alcanzó y el prestigio entre el
público que asiste en forma creciente año a año
desde distintas provincias, todo lo cual
contribuya a su permanente crecimiento y
perfección. Contribuyó muy especialmente al rango
actual del llamado Carnaval del País la
inauguración del corsódromo con capacidad para mas
de 30.00 espectadores sentados su potente sistema
lumínico y de sonido, que desde 1997 funciona en
lo que antiguamente fuera la estación del
ferrocarril.
-
Kamarr y Papelitos
a las que le
correspondía salir por haber descendido en 2002 y
2003 respectivamente.
ESTRUCTURA DE LAS COMPARSAS
Las
comparsas de Gualeguaychú tienen un límite de 250
integrantes como máximo y un tope de cuatro
carrozas y cuatro trajes de fantasía
Esta
limitación también ha sido establecida por razones
económicas aunque muchos discrepamos con tal
criterio, porque puede afectar el crecimiento
futuro del espectáculo.
Cada
año elaboran un tema o argumento que se desarrolla
a través de sus distintas partes. Generalmente
abre el desfile un grupo llamado comisión de
frente, compuesto por figuras muy
visibles y trajes impactantes que teniendo
relación con el tema, buscan predisponer al
espectador. Puede estar precedida de una figura
individual que va al frente.
Luego
viene la carroza de apertura. Esta contiene
generalmente una presentación del tema y es
frecuente que lleve en su parte delantera el
nombre